Solidaridad: Supremo deber

Con la conducción y orientaciones del presidente Maduro, el pueblo venezolano ha sabido resistir con dignidad y valentía las penurias que el criminal bloqueo impuesto por Biden, le ha ocasionado al pueblo venezolano, del cual forman parte militantes revolucionarios, muchas/muchos de las/los cuales han pasado por la prisión, torturas, la guerrilla y las más diversas pruebas de valentía y pundonor. Sin retroceder en sus convicciones y dedicación en la defensa de la patria.

Además, son de esos compañeros que generalmente no piden nada ni se quejan, pero en el momento de defender nuestro proceso bolivariano, son de los primeros que dan la cara. Nunca los he visto permanecer indiferentes cuando ha habido golpes de Estado, atentados terroristas, guarimbas, campañas de propaganda sucia, etc. Casi que desde el silencio, sin alardear de revolucionarios, constantemente están en la primera fila para la lucha, para la solidaridad, nunca piden nada…

Hoy ha llegado el momento, por lo menos para mí, de hablar por ellos, de demandar por ellos como una manera de retribuirles la solidaridad que siempre han brindado. Algunos ya pueden ser ochentones, pero ni se consideran viejos ni van alegar su edad para sugerir que se merecen algo. Desde el silencio como siempre lo han hecho. Así tomaron un fusil pelearon y pelearon. Con el rostro sereno y con el puño en alto ahí están, sin pedir y mucho menos rogar.

Hoy día ellos y también miembros de sus familias, padecen graves problemas de salud, los cuales, dadas las dificultades que vivimos hoy, no han podido ser atendidos con la necesidad y prontitud del caso en nuestras instituciones públicas. José Amenodoro Romero Guanipa (el Flaco Lolo), uno de los más destacados de ellos, ha hecho llegar a la Vicepresidencia Ejecutiva, una lista incompleta de tales compañeros.

La elección de nuevas autoridades regionales y locales bolivarianas es una buena oportunidad para una eficaz atención a la realidad de tales revolucionarios, pues la solidaridad es un supremo deber. Si fuera por ellos seguirían callados sin pedir nada. Quien me ha hecho saber de esta situación es el Flaco Lolo, quien, me consta, nunca ha pedido y lo hace por solidaridad con compañeros que lo que han tenido siempre es su conciencia y su mano tendida para dar y dar. ¡Gracias!

 

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