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Tupac Amaru

El 4 de noviembre se conmemora el inicio de la primera revolución independentista de Nuestra América, conocida como la rebelión de Tupac Amaru II.

José Gabriel Condorcanqui Noguera, conocido como Tupac Amaru II (que en quechua quiere decir “serpiente resplandeciente”) lideró la Gran Rebelión contra la corona española, iniciada el 4 de noviembre de 1780, nueve años antes que la Revolución Francesa. Un movimiento que llegó a movilizar decenas de miles de combatientes que llegaron a comprometer la dominación española en el Perú, la que hoy es Bolivia, Chile y la región del Río de la Plata. Tupac Amaru I había sido el último inca, líder de la resistencia contra los invasores hasta 1572.

El movimiento liderado por Tupac Amaru II proclamó la independencia de la dominación colonial, la eliminación de privilegios monárquicos, la eliminación de todas las formas de explotación contra la población indígena y la abolición de la esclavitud a la que estaba sometida la población afrodescendiente.

El alcance militar y político de la Rebelión puso en riesgo real la dominación colonial. Su derrota implicó una amplia movilización de los ejércitos colonialistas. No obstante, a la muerte de Tupac Amaru II, siguió la rebelión, ahora encabezada por Tupac Katari. Se atribuye a un juez español la sentencia: “Ni al rey ni al estado conviene, quede semilla, o raza de éste o de todo Tupac Amaru y Tupac Katari por el mucho ruido e impresión que este maldito nombre ha hecho en los naturales… Porque de lo contrario, quedaría un fermento perpetuo…”.

Y, en efecto, quedó un fermento, revivido en cada alzamiento y cada lucha por la liberación de los pueblos de Nuestra América. Con todo derecho la Gran Rebelión, donde jugó también un papel protagónico la mujer, con el liderazgo de Micaela Bastidas y Bartolina Sisa, debe ser considerado el primer movimiento independentista de Nuestra América. La dominación colonialista y sus herederos de las élites han intentado borrar este hecho de la memoria colectiva, por su fuerza de transformación social profunda y por su liderazgo indígena.

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