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El petróleo sube, pero Pdvsa tiene que vender con descuento

En los actuales momentos de tensiones geopolíticas entre Rusia y la OTAN centradas en Ucrania, que empujan el precio del petróleo al alza, Venezuela se ha visto en la necesidad de vender parte de su exportación a precios 60-65 dólares el barril, un valor distante de los 70-75 dólares del grueso de las colocaciones concretadas para el petróleo nacional, y más lejano aún de los 90 dólares de la cesta de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, Opep.

Por ser pesado y poseer alto contenido de azufre, el crudo venezolano tiende a ser el tipo de menor precio en la cesta Opep. No obstante, a esta cualidad se han agregado las sanciones unilaterales y el bloqueo aplicado por la administración del presidente de EEUU, Joe Biden, las cuales están coadyuvando a Pdvsa a colocar parte de su oferta de petróleo con significativos descuentos.

El 28 de enero de 2019, el presidente de Estados Unidos firmó una Orden Ejecutiva que agrega una subsección a las órdenes ejecutivas N° 13.692, 13.808, 13.827,13.835 y 13.850 que comprenden al gobierno de la República de Venezuela y a cualquier subdivisión política o agencia de esta entidad territorial, incluyendo al BCV y a cualquier persona natural y/o jurídica que hubiese actuado directa o indirectamente en representación de Venezuela, como sujeto de sanciones.

En ese sentido, la Oficina de Control de Activos Estadounidenses – Office of Foreign Assets Control (OFAC), publicó 7 nuevas licencias que delinean las acciones autorizadas y prohibidas con respecto a Venezuela.

Esas licencias señalan que:

a) No se podrá exportar o reexportar diluyentes desde Estados Unidos, ni por ciudadanos norteamericanos a Venezuela. (Licencia General 8).

b) No se permitirá la venta de deuda relacionada con PDVSA, ni la compra o inversión en deuda de PDVSA (Licencia General 9).

c) No se permitirá la venta o reventa comercial, ni transferencia o exportación de productos petroleros refinados (Licencia General 10).

d) No se permitirá vender o transferir deuda, acciones, participación u otras propiedades, de las entidades sancionadas (Licencia General 12).

e) No se podrá exportar diluyentes de Estados Unidos a Venezuela, a PDVSA o a ninguna entidad que sea propiedad directa o indirecta de PDVSA (Licencia General 12).

f) No se permitirán transacciones con el ALBA (ALBANISA) o con cualquier entidad propiedad directa o indirecta de ALBANISA (Licencia General 12).

g) No se permitirá exportar bienes, servicios y tecnologías, por parte de entidades y/o ciudadanos estadounidenses, desde ningún lugar del planeta tierra, a PDVSA o a entidades propiedad de PDVSA, con la excepción temporal de CITGO. Si dicha filial importa crudo venezolano, el gobierno venezolano no podrá acceder a esos fondos. (Licencia 7 y Licencia 13).

Asimismo, se prohíbe la venta de productos refinados y de petróleo liviano de Estados Unidos a Venezuela, lo que afecta la producción, la mezcla para exportar crudos extrapesados y también al mercado interno de Venezuela.

La consecuencia jurídica es que la OFAC prohíbe a todos los ciudadanos o nacionales de los Estados Unidos de América, a cualquier entidad organizada bajo las leyes de Estados Unidos (incluyendo sus sucursales en el extranjero) o a cualquier persona dentro de Estados Unidos de América hacer negocios con un individuo o entidad que forme parte de los sujetos a sanciones, la Lista SDN; en este caso prohíbe hacer negocios con Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA).

Frente a tal aplanadora, una de las condiciones operativas recurrentes que determina la necesidad de vender hasta 30% en promedio por debajo del precio del petróleo fijado por el mercado, son los daños operativos y financieros que significa para PDVSA mantener cerrado pozos y frenar la generación de productos de refinación, pues tal eventualidad conlleva al deterioro de equipos y yacimientos, cuya reparación exige elevadas erogaciones.

“Pdvsa ha tenido problemas para encontrar clientes para su petróleo y combustibles debido a las sanciones de Estados Unidos, que han aumentado los riesgos para los compradores y las compañías navieras”, dice la agencia S&P Global Platts.

Trabajadores piden transformar la industria de los hidrocarburos

La Ley Orgánica de Hidrocarburos propuesta por un grupo cercano a los 500 trabajadores de PDVSA plantea la transformación estructural de la industria bajo el enfoque de la gestión directa, democrática consciente de la clase obrera.

La iniciativa fue entregada para su debate a la Asamblea Nacional por los Consejos Productivos de Trabajadores y Trabajadoras (CPTT), la Milicia Obrera y la Universidad Bolivariana de los Trabajadores Jesús Rivero (UBTJR).

El artículo 24 señala: “Todas las entidades de trabajo operadoras existentes, incluidas Petróleos de Venezuela S. A., Petroquímica de Venezuela, S. A., las entidades de trabajo operadoras mixtas y cualesquiera otras entidades de trabajo operadoras que se crearen en materia de hidrocarburos, forman parte de la Industria Popular Nacional Bolivariana de los Hidrocarburos y se rigen por las leyes del sector”.

“La propuesta brinda el marco legal para la reorganización de la industria nacional de los hidrocarburos”, afirma Ricardo León, director externo en condición de vocero de los trabajadores ante la directiva de PDVSA.

“En la actualidad hay cinco leyes que rigen los hidrocarburos. Nuestra iniciativa busca acabar con esta dispersion legal y con la fragmentación actual de la industria”.
También incluye la participación, vigilancia y control de los presupuestos de la industria de los hidrocarburos y el fortalecimiento del Ministerio de Petróleo como órgano ejecutivo emanador de política de los hidrocarburos.

El texto señala que los hidrocarburos no pueden seguir viéndose solo como mercancía y que como recurso estratégico debe garantizar la seguridad energética.

Bank of América ve mermadaa la Opep

Bank of América, en su informe “Perspectivas económicas para este año 2022”, señala que la capacidad de la OPEP+ para producir y bombear barriles de crudo está muy mermada. El principal motivo es el cambio de rumbo de los flujos de inversión en nuevos nichos de negocio a tenor de la transición energética que estamos viviendo, ya sean las energías renovables, los vehículos eléctricos o los sistemas de eficiencia y la digitalización.

Por esta razón, junto con el rápido aumento de la demanda en países emergentes tras el parón por la pandemia, estiman que el barril de Brent podría alcanzar los 120 dólares para finales de junio de 2022. Tampoco decrecerá, según el banco de inversión Goldman Sachs, que indica que los precios del barril que nos acompañarán este año rondarán los 100 dólares y pronostica 85 dólares para los próximos.

Falsas promesas de cero emisiones

Las promesas de cero emisiones y descarbonización de algunas de las mayores empresas del mundo “no son lo que parecen” y, en la mayoría de los casos, “no se pueden tomar al pie de la letra”.

Así lo asegura un informe elaborado por las organizaciones sin ánimo de lucro NewClimate Institute y Carbon Market Watch, señala RT.

El análisis, publicado este 7 de febrero, evaluó la transparencia de los principales compromisos ambientales de 25 prestigiosas corporaciones multinacionales y les otorgó una calificación de “integridad”.

Se enfocó en factores como el seguimiento y divulgación de las emisiones, los objetivos de reducción, el progreso y su transparencia e integridad en estas y otras áreas de su acción climática corporativa.

Werther Sandoval
Periodista. Profesor universitario.