InicioPolítica11 de Abril: 20 años del plan golpista que sigue en pie

11 de Abril: 20 años del plan golpista que sigue en pie

El pueblo tomó las calles para exigir la libertad de Hugo Chávez. En el 2002 la oposición promovió un golpe de estado que pretendió acabar con la revolución

Han pasado 20 años del golpe de Estado que la oposición venezolana de aquel entonces propinó al presidente Hugo Chávez. El 11 de abril de 2002 marcó un hecho histórico en el país, ya que se evidenció el poder de un pueblo unido que en menos de 48 horas revirtió el plan golpista de un sector que hoy en día no abandona el objetivo de derrocar al Gobierno constitucionalmente electo y de hacer desaparecer el proyecto Bolivariano.

Los hechos. Durante la mañana de aquel 11 de abril, miembros de la oposición en alianza con la directiva de Fedecámaras y la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), convocaron a una protesta en contra del Gobierno de Chávez. La concentración tenía como objetivo el Palacio de Miraflores para dar inicio al golpe de Estado.

Freddy Bernal, quien era el alcalde de Caracas, alertó a la población sobre las pretensiones de los líderes de la oposición, fue entonces cuando los seguidores de Hugo Chávez acudieron a Miraflores para resguardar el Palacio.

En la marcha opositora fueron impactados de bala algunos de los manifestantes y los medios de comunicación privados no daban cobertura a estas irregularidades.

El canal Venevisión ubicó sus cámaras en una azotea de un edificio que le permitía tener un ángulo de visión exclusivo de la avenida Baralt -lugar que fue el foco de la violencia de aquel 11- A. Ya a primeras horas de la mañana, circulaba El Nacional con una edición cuyo titular principal era: “La batalla final será en Miraflores”.

Escenario violento

El conflicto surgió en la avenida Baralt; en horas de la tarde, se escuchaban disparos provenientes de las urbanizaciones de la zona y otros puntos ya preestablecidos por los violentos. Durante esos hechos, resultaron heridos seguidores del chavismo que se encontraban en Puente Llaguno. Se visualizaban francotiradores en las azoteas de los hoteles Edén y Ausonia, quienes disparaban hacia el puente y contra la manifestación opositora.

La señal de Venezolana de Televisión fue interrumpida y los mensajes de las televisoras privadas pasaron a ser los únicos que se difundían por la pantalla chica. Así informaron que el presidente Chávez estaba destituido de su cargo.

En la madrugada del 12 de abril, en cadena nacional, el General Lucas Rincón anunció que el presidente Chávez había aceptado la renuncia. Media hora después, el líder revolucionario fue recibido en el Fuerte Tiuna, Caracas, por militares golpistas y el Monseñor Baltazar Porras, buscaban obligar a Chávez a firmar su renuncia, objetivo que no se cumplió.

Autoproclamación

Paralelamente, el entonces presidente de Fedecámaras, Pedro Carmona Estanga, en un acto en el Palacio de Miraflores, se autoproclamó presidente temporal del Gobierno venezolano y a través de un decreto, que había sido redactado el mismo 11 de abril y que pasó a la historia como el “Decreto Carmona”, derogó la Constitución de la República, destituyó de sus cargos a los titulares de los poderes públicos e instauró una dictadura.
En esas mismas horas, se conoció que el Presidente no había renunciado a su cargo. Los medios privados no daban cobertura a este tipo de informaciones, su programación se centraba en publicidad y contenido infantil.

Luego de conocerse el secuestro de Chávez, sus seguidores comenzaron a tomar las calles de Caracas para protestar y exigir la liberación inmediata del presidente. El Fuerte Tiuna se inundó de un pueblo que gritaba “¡liberen a Chávez!” y la mayoría de los líderes de Altos Mandos y la Fuerza Armada, que también salió a las calles, fueron los principales protagonistas de revertir el golpe de Estado de la oligarquía y dar paso a la consolidación de la unión cívico-militar.

Constantes amenazas

En la actualidad, la oposición mantiene su objetivo de hacer desaparecer la Revolución Bolivariana.

El cerco económico que enfrenta Venezuela hoy ha sido producto de las negociaciones de algunos “líderes de la oposición” con representantes de organismos internacionales como la Organización de Estados Americanos (OEA) y mandatarios de países que no reconocen la Constitucionalidad en el país.

El opositor Juan Guaidó ha sido el principal promotor de agresiones contra el Gobierno al impulsar planes con el objetivo de sacar del poder al presidente constitucionalmente electo de la República, Nicolás Maduro.

El representante opositor desató una ola de críticas en el año 2019 por haber utilizado el estilo de Carmona Estanga al autoproclamarse presidente interino de Venezuela para exigir la renuncia del presidente Maduro. No obstante, el siguiente año 2020 intentaron asesinar al Jefe de Estado con un ataque con drones durante una actividad en la avenida Bolívar de Caracas.

Ante estas muestras de desesperación por parte de la oposición en su afán de conseguir el poder por la fuerza, el pueblo y la constitucionalidad prevalecen para hacer frente a los ataques golpistas.

Pueblo leal

La lealtad del pueblo de Chávez durante los hechos del 11 de abril de 2002 fue clave para defender las acciones violentas contra el Gobierno. “Nuestro pueblo es sabio y consciente, 20 años después ha valido la pena, la lealtad pasó de ser un valor individual a ser un valor colectivo, por eso hoy día nos sentimos fortalecidos y más unidos que nunca”, expresó el primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), Diosdado Cabello, durante su programa Con el Mazo Dando N° 381. Cabello destacó la fortaleza del Gobierno, que ha enfrentado diversas situaciones en pro de garantizar el bienestar del pueblo. “Hemos aguantado todas estas batallas y hemos salido triunfantes gracias a las enseñanzas del Comandante Chávez y de ver la aplicación de esas enseñanzas antes”, destacó el dirigente del Psuv.