InicioPolíticaJorge Rodríguez: Gracias a Sifontes no perdimos la fachada atlántica

Jorge Rodríguez: Gracias a Sifontes no perdimos la fachada atlántica

En un callejón de honor en el Palacio Federal Legislativo fueron recibidos los restos del General Sifontes a quien honraron con disparos de 13 salva

La Junta Directiva de la Asamblea Nacional, encabezada por su presidente, Jorge Rodríguez y demás parlamentarios rindieron homenaje a la memoria del General de Brigada Domingo Antonio Sifontes, cuyos restos mortales llegaron al Palacio Federal Legislativo en su trayecto hacia el Panteón Nacional.

“Lo que el general Sifontes llamó el incidente del Cuyuní, salvó nuestra fachada atlántica, recuperó la boca del Orinoco que fue la intención del imperio británico y que es la intención del imperio heredero, el norteamericano y sus empresas, en este caso concreto la Exxon Mobil”, precisó Rodríguez advirtiendo que se pretendía “picar” el territorio venezolano en dos.

En los jardines del Hemiciclo, los restos fueron presentados por altos oficiales quienes reseñaron en su palabras parte de la gesta del General de Brigada Domingo Antonio Sifontes, conocido como el “terror de los ingleses”, debido a su férrea defensa de la Guayana Esequiba, logrando arriar la bandera que ahí había sido colocada por lo británicos  e izar la bandera venezolana, y sellando de esta manera la soberanía nacional.

Durante el acto fueron lanzadas 13 salvas en honor al prócer que defendió la Guayana Esequiba.

AN aprobó por unanimidad llevar a Sifontes al Panteón Nacional

El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, al recibir los restos en los jardines del Palacio Legislativo, notificó el acuerdo del parlamento por unanimidad en cuanto a que reposen los restos del general en el Panteón Nacional.

Durante su intervención Rodríguez, precisó que cuando nació el general Sifontes la patria estaba postrada, debido al costo de la independencia pues más de la mitad de la población había caído en batalla con el imperio español.

“El costo de la lucha por liberar a todo un continente del más feroz y gigantesco imperio que se hubiera conocido hasta la fecha, el imperio español, había significado que más de la mitad de nuestra población había caído en el campo de batalla, por la libertad de todos los territorios al sur del mar Caribe, de todos los territorios al oeste del Océano Pacífico, de las heladas cumbres de Los Andes. El más extenso territorio que fue recorrido por nuestro ejército libertador en la primera oportunidad de la historia de la humanidad, no para subyugar a otros pueblos, no para someterlos a la esclavitud y al oprobio, sino muy por el contrario para otorgarles el sagrado don de la libertad”, precisó el presidente del parlamento.

Prosiguió diciendo que en 1834, “la sangre derramada, de la gravísima situación derivada de la saña con que el imperio español trató de acallar el grito libertario de nuestros lanceros, de nuestros soldados patriotas, había sumido a toda la patria en inmensas dificultades”.

En defensa del territorio

En su discurso, el parlamentario subrayó que hay dos motivaciones que tienen los imperios cuando tratan de atacar un territorio y la primera es la riqueza y la segunda es que los imperios intentan aprovecharse de las debilidades que se generan a raíz de las traiciones.

“La primera de ellas es la basura, es decir el dinero, la primera de ella es la riqueza, es decir, ningún imperio se mueve por un ideal. El imperio español no trataría de mantener este territorio americano si no fuera porque era el origen de sus riquezas. El imperio británico, no intentó, sobre todo después de mediados del siglo XIX, ocupar un territorio venezolano para mejorar las condiciones de las poblaciones indígenas, no, fueron consecuencias directas de los yacimientos mineros de la Guayana Esequiba, esa fue la primera motivación”, explicó.

Con respecto a la segunda motivación puntualizó que los imperios intentan aprovecharse de las debilidades que se presentan en una determinada época y territorios. “Esa es la razón por la que se intentó de manera aviesa, de manera inmoral, de manera delincuencial, modificar de forma oprobiosa las líneas que limitan nuestra república desde 1777. Cómo iban a saber, cómo iban a suponer las huestes facinerosas, los filibusteros, que a través de la publicación de mapas absolutamente ilegítimos, absolutamente felones, cómo iban a suponer que iban la fuerza de la resistencia de soldados venezolanos cuando intentaron ocupar nuestro sagrado territorio”, subrayó Rodríguez.

Por ello sostuvo que el patriotismo del general Domingo Antonio Sifontes, demostrado a través de la fuerza con que defendió la frontera sur-oeste de nuestro territorio, es una consecuencia directa de los tiempos que vivió. “Es una consecuencia directa de ser descendiente de Pedro Freites quien cayó en la defensa del Fuerte de Aragua de Barcelona. Es una consecuencia directa de la intención de sacudirse del oprobio de la traición al Libertador Simón Bolívar”, afirmó.

Quijote de la libertad

Durante su intervención, Rodríguez dijo que la ilustración del general Sifontes se demostró durante sus hazañas. “A diferencia de la derecha que solo genera pedófilos, que solo genera aberrados, solo genera sicóticos que creen en la teoría del hombre enemigo del hombre, cuando surgen ideas de patriotismo, e ideas de libertad, provienen siempre de la ilustración, provienen de las lecturas, del estudio”, indicó.

Expresó que se trató de un militar formado en el ejército venezolano y al mismo tiempo era un hombre de letras. “Un intelectual que fue llamado por Mario Briceño Iragorry el Quijote de la Libertad, que también fue conocido como el terror de los ingleses, y lo que él modestamente denominó el incidente del Cuyuní, fue una verdadera batalla”.

Recordó además, que en el año 2009 un “amante de nuestra historia patria, rescatador del ideal bolivariano”, el presidente Hugo Chávez, dio la orden de que los restos de Domingo Antonio Sifontes fueran llevados al Panteón Nacional.

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