InicioPolíticaManuel Páez: El Estado se transforma solo con unidad, organización y formación

Manuel Páez: El Estado se transforma solo con unidad, organización y formación

El 19 de febrero de 2020, el presidente Nicolás Maduro decretó emergencia energética y un estado de excepción en la industria de los hidrocarburos en el país, de lo cual derivó la creación del Estado Mayor de los Consejos Productivos de las Trabajadoras y los Trabajadores (CPTT). Manuel Páez, quien pertenece a la comisión presidencial de los CPTTT para el sector hidrocarburos, en entrevista con Últimas Noticias, detalló que son “71 compañeros a quienes les asignó (el presidente y la clase obrera) la tarea de dirigir la transformación de la industria… presentando un nuevo modelo de gestión, que es básicamente una gerencia colectiva”.
Indicó Páez que “el modelo de gestión socialista consiste en que la dirección de las entidades de trabajo sea colectiva y se elige una vocería por cada proceso en cada área y los voceros eligen un representante que iría al estado mayor de cada entidad de trabajo”.

CPTT y sindicatos. De la diferencia entre sindicatos y CPTT, Páez aseguró que la función de los primeros es “netamente reivindicativa, para defender una contratación colectiva, la Ley Orgánica del Trabajo, las Trabajadoras y los Trabajadores, La Lopcymat (Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo, promulgada el 26 de julio de 2005 en Gaceta Oficial 38.236)… Sin embargo, los CPTT son para empoderarse del proceso social del trabajo, para que a través de sus funciones mejorar la distribución, la producción, comercialización, administración y decisiones operativas” de la industria.
“Es el empoderamiento en sí de la clase obrera de la toma de decisiones en los procesos productivos”, enfatizó.

Advirtió de “individualidades que se resisten a que los CPTT asuman el poder político de una industria… el poder productivo de una entidad de trabajo, sin embargo a través de la formación se logra minimizar a quienes se oponen a que los consejos productivos cumplan sus funciones”. Destacó que dichas funciones “están tipificadas en una Ley Constitucional de los CPTT; aprobada por la Asamblea Nacional Constituyente (en 2017)”, mientras que las funciones de los sindicatos “están tipificadas en los estamentos jurídicos nacional e internacional y en los acuerdos”.

Hechos concretos. Páez señala como uno de los logros del CPTT “que hoy, gracias a un plan de recuperación que presentaron los trabajadores (de Pdvsa), se está produciendo el combustible, aceites y lubricantes para el parque automotor del país”. Añadió que es“la mejor demostración de que la industria ha sufrido un cambio estructural, gracias al trabajo incansable de la clase obrera; primer factor de cambio”.

“Hoy podemos decir con orgullo que hemos logrado la meta de un millón 45 mil barriles”, agregó y detalló que “quizá para algunos esa meta es nada porque antes producíamos tres millones, pero debemos tener en cuenta el precio del crudo; que por más de cuatro años la producción mundial cayó y los países productores de petróleo no tenían capacidad ni para almacenar y estaban asegurando los pozos; estar en medio de una pandemia y una cuarentena, y aún así logramos vencer dificultades y trazar el camino limpio para otro millón de barriles y seguir creciendo sostenidamente… esa es nuestra principal carta de presentación”.

Advirtió que “solo con el compromiso, el trabajo y el tesón de la clase obrera podemos salir de esta dificultad” impuesta, no sólo por la coyuntura del bloqueo, sino por la estructura misma de la industria, heredada de las trasnacionales energéticas desde antes de la llamada nacionalización del petróleo en 1976.

Otro logro de los CPTT es la fabricación de rieles ferroviarios en suelo venezolano, a pesar del boicot de las compañías que debían proveer al país.

Destacó como para restituir la afectación tras el sabotaje eléctrico de marzo de 2019 fueron “40 días para recuperar y estabilizar el sistema… y hace menos de un mes sucedió un sabotaje similar y en cuatro horas, esa clase obrera que aprendió del sabotaje anterior y generó un manual de procedimientos”. logró restituir la potencia en todo el territorio. “Eso es el compromiso de la clase obrera, porque… no es el ministro o el gerente quienes conocen el proceso productivo” sino los trabajadores.
“Hoy podemos decir que Sidor (Siderúrgica del Orinoco) , la que desmantelaron las trasnacionales, está produciendo el acero necesario para las partes y piezas y se están diseñando con la clase obrera los planes de recuperación”, dijo.

Señaló que en las cementeras importaban los sacos y no podían comercializar la producción y “la clase obrera, realizó las pruebas necesarias y hoy ese saco es de producción nacional”. La misma clase obrera que “está presentando al ministerio de Ciencia y Tecnología una bomba de agua que funciona sin electricidad… un péndulo, como trabajan los balancines de petróleo”.
Refirió que también Pdvsa “ya está produciendo sus pernos y tornillos” y en Intevep se está produciendo la baquelita para refacción de las bombas que se están recuperando en la refinería El Palito (estado Carabobo).

Respuesta política

La implementación de los CPTT “es una acertada política de Estado para enfrentar la coyuntura del bloqueo y las medidas coercitivas”, porque “los trabajadores, son quienes conocen los procesos productivos; porque no es el gerente, el director ni el presidente de la empresa el que los conoce, sino el trabajador en el calor del martillo, de la llave, de la planta y de la bomba, quienes verdaderamente conocen cómo optimizarlos”, explicó.

Dijo que, los CPTT no son meramente la política del presidente Maduro para enfrentar el bloqueo que merma la economía nacional, sino “una respuesta política a la situación de un país que amerita transformación y cambio en el modelo de gestión”, porque la industria petrolera nacional mantiene “un modelo de gestión que obedece a las transnacionales, diseñado por esas empresas en su momento y la industria tiene una deuda… el Gobierno revolucionario tiene una deuda con el pueblo venezolano para que haya una transformación de la industria y que sea por y para el pueblo”, destacó Páez.

“No debe ser solo un eslogan ‘Pdvsa ahora es del pueblo’, sino que eso debe trascender, y para eso hay que cambiar el modelo de gestión y la concepción de cómo fue estructurada… la industria de hidrocarburos debe estar verdaderamente al servicio del país y no al servicio de los intereses trasnacionales, como sigue siendo”, aseguró.

Esfuerzo venezolano.

“Nosotros hemos recuperado nuestra industria con esfuerzo… con esfuerzo venezolano”, sentenció Páez y detalló que se trata del “esfuerzo de esos hombres y mujeres que día a día se levantan y salen de sus casas con unas condiciones económicas y de trabajo muy precarias, pero que a pesar de esas condiciones, el bloqueo y las medidas coercitivas estamos levantando la industria”.

Explicó que el logro de reactivación y salvamento de la industria que ve frutos tras un par de años de gestión de los CPTT (cumplen dos años el 19 de febrero próximo), se alcazó porque justamente se escucha a la clase obrera.

“Cuando el Gobierno nacional comienza a creer en su clase obrera surgen fenómenos como los que están sucediendo en Guayana; unas empresas básicas que estaban muy deterioradas, pero que, además, el impacto que les generó el sabotaje eléctrico terminó de matarlas en sus procesos productivos, y sin embargo hoy vienen recuperando paulatinamente su productividad, junto con la calidad de vida de esos trabajadores que hacen cada día un gran esfuerzo para recuperar su industria”, dijo.

Señaló que “desde hace cuatro años, quizá cinco” los trabajadores petroleros están levantando “un diagnóstico causa-raíz de lo que la industria de los hidrocarburos sufrió”, y que por eso “podemos ver cómo Pequiven, en el próximo trimestre de 2022, tendrá cerca del 80% de su capacidad en algunas plantas importantes”, dijo y refirió lo fundamental de la petroquímica para el desarrollo transversal en lo industrial y agrícola de la nación.

Sentenció que la recuperación que experimenta el país “no es una improvisación” y que los trabajadores, agrupados en centros de estudio, en comités de producción, y especialmente “a través de la Universidad Bolivariana de los Trabajadores (UBT) Jesús Rivero” se han formado y destacó el papel de la Milicia Nacional Bolivariana para la formación logística y de seguridad.
Destacó el esfuerzo conjunto para “congeniar un plan nacional de producción no sólo de combustibles y lubricantes, sino de repuestos, partes y piezas a través del encadenamiento”, dijo.

“Consiste en entrelazar los sectores hierro, aluminio, acero, electricidad, cemento, construcción, hidrocarburos; que transversalizan la economía del país, para lograr, a través de la Fábrica de Fabricas la ingeniería en reverso y resolver lo que el bloqueo ha generado”.

Recordó que la Fábrica de Fábricas es “ese complejo maravilloso que nos dejó el Comandante Chávez en Anaco”.

Soberanía tecnológica. Páez exalto cómo la UBT, la Fábrica de Fábricas, la concatenación de sectores productivos, el esfuerzo consensuado de la clase obrera y el reconocimiento de ese aporte por parte del Gobierno nacional, crean la dialéctica que permite sobreponerse a la dificultad coyuntural, y al mismo tiempo cimienta la transformación profunda para robustecer el aparato productivo del país y sanearlo, como vacuna ante próximas agresiones.

Señaló la importancia de la ingeniería inversa que permite reconocer los nudos, producir en el país, a través del ingenio y la experiencia de los trabajadores, los elementos que permite “vencer la dificultad, generar los repuestos, partes y piezas y eso obviamente va dará una verdadera soberanía tecnológica que logrará” sacar al país de esta crisis y de crisis futuras.

Explicó que “una de las piezas más trascendentales que se han venido haciendo son los rieles del metro, que los hacía la empresa francesa; que inclusive está demandando al Estado venezolano alegando que hay que pagarles por la construcción de esos rieles (a pesar de no proveerlos para su sustitución oportuna)” y que han permitido la evidente recuperación de ese importante sistema de transporte capitalino.

Señaló que el caso emblemático de los rieles “está rompiendo los paradigmas de los contratos leoninos” con los que se maniataba al Estado para hacerlo dependiente y sumiso y como “a toda la burguesía parasitaria que se beneficiaba de esos contratos, quienes han vivido de la renta petrolera y los recursos del pueblo venezolano, les produce escozor” que Venezuela sea soberana.

Organización y formación son clave.

Respecto a la capacidad organizativa de la clase obrera, Páez destacó la relevancia de la formación, no sólo ideológica sino productiva, y el intercambio de saberes para socializar las formas de crecer en medio de la adversidad.
“Se está sistematizando todo un proceso de formación que permita masificar la educación” que consiste en los saberes aplicados más allá de lo académico, es decir, los años de experiencia que hoy demuestran ser mucho más valiosos que los títulos en grandes universidades extranjeras.

“Como la UBT Jesús Rivero no es académica, ni del salón, sino es de la práctica, todo el mundo aprende de todo el mundo, eso genera conocimiento colectivo continuo y permanente”, aseguró.

“Nunca esa clase deja de aprender y nunca deja de avanzar”, explicó y destacó cómo se presentan planes de formación sobre la base de los conocimientos que son para todos “nadie se los lleva”.

Años de lucha. “Los procesos de transformación tiene sus tiempos… nosotros tenemos años luchando por la transformación del Estado para que sea un Estado social, de justicia y de derecho”, sentenció Páez. Recordó cómo “una grave crisis política, de valores morales y de valores del país generó un alzamiento que logró dar al traste con una época de ficticia democracia”, dando lugar al gobierno del presidente Chávez en 1998, quien tuvo que enfrentar desde el inicio golpes militares, económicos y también un golpe petrolero en 2002.

Explicó que la industria petrolera nacional continúa padeciendo “las secuelas de 2002; fueron más de $20.000.000.000 que se perdieron; pero además hemos sido una industria asediada”.

Destacó cómo “a partir de que el presidente Obama se quita la careta y dice que somos una amenaza inusual, se creó un compás para un bloqueo abierto; lo que en su momento era un bloqueo solapado”, y refirió que a partir de ese hito, cuando el asedio a Venezuela se vuelve frontal, se evidenció mucho más la fragilidad de la industria petrolera nacional exacerbadamente dependiente de las trasnacionales para su funcionamiento en todas las esferas.

“Esta crisis develó que hay una estructura dentro de nuestra industria que obedece a interese trasnacionales”, dijo Páez y señaló cómo “no es casualidad que el presidente de Pdvsa por once años (Rafael Rámirez) ande libre por el mundo sin siquiera una investigación (por parte de EEUU)”, siendo Ramírez quien estuvo a la cabeza de la empresa cuando ocurrían los presuntos ilícitos con los que, en gran medida, justifican las últimas tres administraciones de la Casa Blanca el bloqueo para destruir a la principal industria nacional.

“Es incoherente que EEUU señale a la estatal petrolera de acusaciones que a veces da hasta vergüenza repetir y que quien estuvo al frente no sea responsable de nada… eso significa que Rafael Ramírez fue un agente de la CIA toda la vida, y fue un quinta columna… no es nuevo, siempre hemos tenido traidores en nuestros procesos revolucionarios en todo el mundo; lo importante es no repetir ese error; identificar a ese enemigo a tiempo y que hagan el menor daño posible”, dijo.
Detalló que durante “la gestión de Rafael Ramírez, de Eulogio del Pino, inclusive de Nelson Martínez, la política fue la misma, no hubo ningún cambio”.

Señaló que “con la llegada del ministro de Petróleo, Tareck El Aissami se le ha imprimido a la industria de hidrocarburos una dinámica distinta generando consigo resultados reales”. Páez aseguró que “ la crisis está generando en el pueblo lo mejor de sí”.

Dialéctica Superior

  • Para Páez, hay una clase obrera “que entiende que el Estado se transforma sólo con unidad, organización y formación superior”, que vencerá la dificultad “y lo está haciendo”. Aseguró que lo que está sucediendo “es vivo ejemplo de que las contradicciones generan soluciones dialécticas” porque “la organización de la clase está generando conciencia en la toma del poder”, colocando como ejemplo que en Bolívar se impuso electoralmente la organización de los trabajadores.
  • Aseguró que son “más de 2.000.000 de trabajadores involucrados en el Sistema Nacional de Producción y Justo Intercambio de Bienes y Servicios” para romper la dependencia transversalizando los procesos con la interconexión de todo el aparato productivo nacional sometido a los bloqueos y los asedios para aletargarlo y finalmente desmembrarlo.
  • “Solamente en Guayana hay 80 mil trabajadores y en la de hidrocarburos 80 o 90 mil involucrados en los procesos productivos, y venimos generando conciencia de clase con la dinámica política que nos permite entender que seguimos transitando la lucha de clases”, dijo