Vanessa Neumann: La lobista detrás del robo de activos venezolanos

Este jueves tras el fallo del Tribunal Superior del Reino Unido, que desconoció los derechos de Venezuela sobre las reservas en oro depositadas en el Banco de Inglaterra, el nombre Vanessa Neumann volvió a ser noticia, al ser señalada como parte del entramado que gesta este robo a la nación.

“Esta señora forma parte de la banda criminal dirigida por Guaidó y el falso procurador José Ignacio Hernández, que buscan despojar a Venezuela de su oro”, fue la denuncia que hizo la vicepresidente Ejecutiva Delcy Rodríguez, en declaraciones ofrecidas, luego de conocerse la “extravagante decisión” del juez de la corte británica.

Pero, ¿quién es Vanessa Neumann?

De origen judío, la familia Neumann proveniente de la extinta Checoslovaquia, fue conocida en Venezuela por sus vínculos con la Corporación de Industrias Montana (Corimon), donde Hans Neumann -abuelo de Vanessa-, se desempeñó como presidente y la cual llegó a cotizar en la bolsa de Nueva York.

Asimismo, se les conoce por ser artífices de la creación del Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA) y por su participación  en la fundación del Museo de Arte Contemporáneo con Sofía Ímber en Caracas.

El mayor tramo de la vida de Vanessa ha transcurrido en Estados Unidos, país que le otorgó la nacionalidad y donde se radicó desde muy joven. Allí obtuvo el doctorado en filosofía  de la Universidad de Columbia, título que obtuvo con la presentación del trabajo “Autonomía y legitimidad de los estados: un enfoque crítico para la intervención extranjera».

Asesora de EEUU

En la actualidad, Vanessa Neumann preside su propia consultora de riesgo internacional Asymetrica, una consultora que realiza investigaciones sobre asuntos gubernamentales para “contrarrestar” las finanzas ilícitas, labor que le abrió campos en la política gubernamental estadounidense al ser contratada como “asesora” de los departamentos de Estado y de Defensa.

También fue parte de la implementación del plan para la reinserción de paramilitares en Colombia, proceso que encabezó el entonces presidente neogranadino, Álvaro Uribe, el cual fue cuestionado por su ineficacia en la desmovilización de estos grupos armados.

Tras su designación como “embajadora”, Neumann, emulando a Carlos Vecchio, emprende acciones dirigidas a la toma del control de la sede diplomática Venezuela en Londres sin éxito, y al secuestro de los activos venezolanos que posee en el Banco de Inglaterra.

El Esequibo y el oro

Su voz se dio a conocer en Venezuela, tras la filtración de una llamada hecha a Manuel Avendaño, quien es asesor de Juan Guaidó, donde le instaba a no asumir la línea oficial de reclamo sobre el Esequibo, esto para cumplir con la exigencia hecha por el Ministerio de Relaciones Exteriores y de la Mancomunidad de Naciones (Foreign and Commonwealth Office), como condición para apoyar al “gobierno” del autoproclamado.

“No nos van a apoyar mientras sigamos con la línea oficial de que queremos agarrar el Esequibo de Guyana… Drop the topic (suelta el tema) es mi línea”, habría dicho en este audio, dejando al descubierto los planes de negociación de renuncia a los derechos de Venezuela sobre este territorio con el gobierno británico y guyanés.

Con estos antecedentes que la ubican como defensora de los intereses norteamericanos y británicos, Neumann se autoproclama como la artífice de esta operación de robo del oro venezolano, que de ratificarse la sentencia, quedará a merced de Juan Guaidó y su “gobierno”, que ha sido acusado, tanto por el Gobierno, como por medios de comunicación y políticos de la oposición venezolana, por diversos hechos de corrupción en torno a desvíos de fondos entregados en el marco de la “ayuda humanitaria”.

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