InicioPulsoEmprendimientos navideños se consolidan en Táchira

Emprendimientos navideños se consolidan en Táchira

La llegada de la época decembrina trae consigo, en la entidad tachirense, una serie de incipientes emprendimientos, los cuales se expresan en las ventas de licores tradicionales, ropa usada y la compra de adornos navideños y pólvora en Cúcuta, Norte de Santander, Colombia, para la reventa.

Si bien es cierto una tradición tachirense se evidencia en la adquisición de los estrenos para las fiestas del 24 y 31 de diciembre, en la ciudad fronteriza colombo-venezolana, no menos cierto es que hoy día las ventas son el mejor mecanismo para sopesar la crisis económica que aqueja a la región y el país.

Los productos que llegan a la entidad desde Colombia van desde víveres hasta hortalizas y vegetales en todas sus presentaciones, la existencia de producción nacional también está allí, y más en estas fechas, donde es necesario conseguir los recursos para el cierre del año.

Herminia Pérez Castro, es una vendedora informal, desde el inicio de la pandemia en marzo de 2019 su negocio se acrecentó, los primeros meses no fueron los más idóneos, sin embargo, en la medida en que el Estado implementó nuevas modalidades para reactivar la economía la comercialización mejoró considerablemente.

Para el cierre de 2021 Pérez Castro estima, el trabajo comenzó desde el 15 de noviembre, la compra de luces de navidad, bolitas con la imagen de Papa Noel, pesebres, botas de fieltro navideñas, papel de regalo y árboles de navidad en sus colores verde, laqueado y blanco. En el sector de los fuegos artificiales ya están en su stock cebollitas, tumbarranchos, luces de bengala, 7 colores, morteros y recamaras.

Con toda esta mercancía espera mantenerse estable hasta el mes de febrero, pues acota, que el mes de enero es el más “fuerte” en cuanto a ventas ya que todos en esos primeros días del año, en lo que único que invierten es en comida.

La vendedora informal aduce que este año las hallacas no pueden faltar por ello, ya los ingredientes están presupuestados, no es fácil, aclara, “con una economía tan extraña como la que se registra en el Táchira, donde el peso es el que manda y los bolívares digitales solo se utilizan para pagar los servicios públicos”.

Sin embargo, estima que para este año en algo se mejoró, “hay más dinero en la calle y con eso la gente compra más”. Para los próximos días se instalará en distintos puntos de la ciudad, expresa que no solo en el centro se puede montar su tarantín de productos, sino que además ya tiene un lugar en Barrio Obrero (sector comercial de la parte alta de San Cristóbal) y en la Vegas de Táriba, municipio Cárdenas.

Todos comerciantes

Magdalena Galíndez año tras año vende hallacas, bollitos de pollo y ponche tradicional, desde hace un lustro toda la materia prima la consigue en Cúcuta, Norte de Santander, pese a que en un principio el viaje, que antes era solo de esparcimiento, no le convencía pues pasar por la trocha cargando no es una de sus experiencias más dignificantes, ahora expresa, que el esfuerzo vale la pena.

Galíndez tiene un estimado de preparación de 1000 hallacas en todo el mes de diciembre, 500 bollitos de pollo y el ponche estima la producción de 60 litros. Es una emprendedora de las más fructíferas que reside en Puente Real, parte baja de la capital sancristobalense.

Desde el primero de diciembre comenzó el trabajo, asegura que la ausencia de recursos en la calle la privó de empezar desde el mes de noviembre, “No quiero que se me pierda la comida”, aclara, sin embargo, para este cierre de 2021 no duda que la producción salga, ya tiene pedidos en espera y pese, a que cree que su máxima producción será de 1000 hallacas prefiere ir preparando y entregando en la medida que llegan los compradores.

Magdalena Galíndez es una de las emprendedoras con menos tiempo en el mercado navideño, solo durante la época decembrina presenta sus productos, en los demás meses del año tiene un puesto de venta de hortalizas y panelas en el mercado abierto que se ubica cada fin de semana en la prolongación de la avenida Doctor Francisco Javier García de Hevia, conocida como 5ta Avenida.

Aduce que la compra de una parte de la materia prima comienza en mes de octubre, “después todo se pone muy caro” en este año viajó hasta Cúcuta tres veces en octubre y dos veces en noviembre, luego, aclara, “me di cuenta que lo que necesitaba estaba con el mismo precio en el mercado de Los Pequeños Comerciantes en el sector La Concordia”, al oeste de San Cristóbal.
Pero no solo Galíndez se suma a esta iniciativa, la familia en pleno, su esposo, su suegra y sus tres hijas forman parte del trabajo de producción cada uno en una estación para que así todo fluya. “La situación no ha sido fácil, pero lo importante es que no hemos tenido que irnos del país (…) aquí poco a poco logramos tener nuestras cosas (…) Todos trabajamos, todos somos comerciantes”.

Seguridad, ante todo

Jairo García Ocaña tiene diez años vendiendo fuegos artificiales, pesebres y preparando el muñeco del “Año Viejo” una tradición cuyo propósito es quemar una efigie de algún personaje real o ficticio para que se lleve lo malo que generó en el año que se acaba.

García Ocaña no duda en afirmar que la producción de pirotecnia que trae, con la mayor seguridad, es de Colombia, además de ser de una calidad óptima es mucho más económica, aduce que solo oferta luces de bengala, 7 colores, cebollitas, tumba ranchos y morteros, lo “otro” además de ser peligroso de transportar es muy costoso para el tachirense.

El emprendimiento lo ubica donde más se vende, en algunas ocasiones en el centro de la ciudad, otras en Barrio Obrero, cerca de la Plaza Los Mangos o simplemente se instala en la avenida Rotaria. “Trato de nunca estar en lugares donde los cuerpos de seguridad tengan prohibido la venta (…) es mi manera de subsistir por eso siempre evito estas situaciones”.

Aclara que esta época, a excepción, de hace dos años por la pandemia, siempre le ha generado dividendos. “la ventaja es que traigo los productos de Cúcuta, eso es positivo para todos (…) también vendo cosas de aquí del Táchira, siempre y cuando sean más baratas (…) para este 2021 creo que se ganará más ya la gente esta con plata colombiana en la calle y eso nos beneficia a todos”.

Estima que, para el mes de enero, con la esperanza de la recuperación de la Feria de San Sebastián, pueda también comprar una cantidad de productos que puedan ofertar. “Aquí en el Táchira vendemos de todo y hay muchos que no tenemos trabajos fijos por eso lo que salga es bueno si nos da de comer”.