Isnotú se desbordó de fe y amor hacia su beato

¡Llegó el día! La alegría que embarga al pueblo de Isnotú y del estado Trujillo comenzó a reflejarse a las 6:00 de la mañana de este viernes 30 de abril, cuando en las iglesias de la Diócesis sonaron sus campanas como júbilo por la beatificación del doctor José Gregorio Hernández Cisneros.

Tres minutos después sonó el himno a Nuestra Señora de Coromoto, patrona de Venezuela, a quien la iglesia encomendó su intercesión para la beatificación del “Médico de los Pobres”.

El canto de las mañanitas a nuestro beato no se hizo esperar y a las 6:10 de la mañana el mariachi Guadalupe entonó sus más hermosas melodías para agradar a Dios y venerar a José Gregorio.

Era muy temprano todavía y ya el Santuario de Isnotú estaba lleno de devotos que, cumpliendo con las medidas de bioseguridad en prevención de la covid-19, celebraban gustosos la llegada de la beatificación.

A las 6:30 de la mañana se observó gran cantidad de feligreses caminando desde el sector La Floresta en el municipio Valera, hasta el Santuario de Isnotú, quienes portaban franelas, afiches, gorras y banderines con la imagen de José Gregorio.

Los cantos se mantuvieron hasta las 7:10 de la mañana cuando las servidoras del Santísimo iniciaron el Santo Rosario.

Más tarde, el rector del Santuario Niño Jesús, padre José Magdaleno Álvarez, ofreció una improvisada rueda de prensa en la que manifestó el orgullo de la iglesia venezolana de recibir en los altares al beato.

“Muy agradecidos con Dios y con legítimo orgullo trujillano desarrollamos una serie de actividades que hemos organizado, desde hace varias semanas, para celebrar este día. Isnotú lleno de júbilo, con mucha alegría y regocijo cristiano por haber dado la iglesia un paso para José Gregorio Hernández. Él está en la gloria de Dios y la gloria siempre es para Dios”, afirmó.

Los cantos se mantuvieron hasta las 7:10 de la mañana cuando las servidoras del Santísimo iniciaron el Santo Rosario.

Tributo de un pueblo

La programación establecida continuó y a las 9:30 de la mañana fue develada la gigantografía con la imagen del beato trujillano por parte de los sacerdotes Magdaleno Álvarez y Pedro Terán. Una imagen que refleja, además de José Gregorio, el tricolor patrio, las montañas andinas, la neblina y las manos de un paciente y su familiar que pide al médico trujillano su intercesión para la sanación.

“Esto es fruto de una labor larga, de un trabajo en equipo, del fruto de la comunión de nuestra iglesia diocesana (…) La imagen de José Gregorio es la misma que está en la casita donde nació, con su mano extendida ofreciendo medicamentos, ofreciendo servicios, sanación. En la mano izquierda se utilizó como signo el rosario, porque él tenía una profunda devoción cristiana y amor a la Virgen María”, dijo el padre Terán.

Seguidamente, los niños se hicieron presentes en la concha acústica del Santuario donde recordaron la vida de José Gregorio, tal es el caso de Rodrigo Castillo que con tan sólo cuatro años de edad, compartió su gozo por el beato. Varios pequeños recitaron, cantaron y alegraron la mañana.

A las 10:04 de la mañana Isnotú se congregó en el Santuario para escuchar, unos adentro y otros detrás de las rejas, el acto de beatificación de su paisano. La emoción y la algarabía retumbó el Santuario cuando fue develada en Caracas la imagen oficial del beato José Gregorio Hernández. Fue un momento de oración, de fe, devoción, amor y religiosidad.

Desde la mañana se observó gran cantidad de feligreses caminando hasta el Santuario de Isnotú.

Misa en honor al beato

Al término del acto solemne en la ciudad de Caracas, los monaguillos marcaron el recorrido de los presbíteros y diáconos para dar inicio a la misa solemne en el Santuario de Isnotú, la cual fue presidida por Monseñor Jorge Villasmil y concelebrada por el padre Magdaleno Álvarez.

El padre Magdaleno inició la homilía leyendo las oraciones que repetía el beato José Gregorio Hernández. Asimimo exaltó los valores del médico trujillano y exhortó a los presentes a seguir su ejemplo.

“Es una bendición también de Dios para nosotros, es un privilegio espiritual pero no es un derecho. De hecho José Gregorio no gana con esto ninguna justicia ni ningún título que a él le aumente lo que tiene, porque al tener la contemplación beatifica ningún título humano le va a ayudar a nada”, afirmó.

Los sacerdotes y diáconos manifestaron su alegría y orgullo por la bendición de Dios, de vivir el momento de la beatificación, luego de 72 años de haber iniciado este camino por parte del padre Baños y otros presbíteros.

Los sacerdotes y diáconos manifestaron su alegría y orgullo por la bendición de Dios.

Manifestaciones de fe

Gran cantidad de devotos se acercaron a la casita del Beato, a sus pies daban gracias por los favores concedidos. Tal es el caso de la señora María quien con lágrimas en los ojos agradeció a José Gregorio por la salud de su hijo Deivi Rafael, quien el 31 de enero de 2020 sufrió un accidente en motocicleta y casi pierde la vida. Hoy fue a Isnotú y de rodillas manifestó su agradecimiento al beato.

Varios niños se vistieron como José Gregorio, tal es el caso de Daniel Martínez, quien desde muy pequeño se viste como el médico en agradecimiento por una promesa que él le cumplió a su mamá. “Me siento muy alegre porque al fin llegó el día de la beatificación de nuestro médico”, expresó.

A las tres de la tarde los presentes rezaron la coronilla a la Divina Misericordia, para luego dar paso al concierto de la agrupación Son pa’ Cristo, con hermosas melodías cristianas para celebrar tan importante acontecimiento.

El concierto se vio interrumpido a las 4:10 de la tarde por la lluvia, la cual para los presentes fue como un bálsamo de bendiciones en medio de este acto de beatificación tan esperado.

A las tres de la tarde los presentes rezaron la coronilla a la Divina Misericordia.

 

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