InicioSucesosCerebros de la desestabilización escogen a ejecutores bien entrenados

Cerebros de la desestabilización escogen a ejecutores bien entrenados

Planificadores escogen personas entrenadas por agencias extranjeras y con perfil psicológico moldeable

Quienes han planificado actos considerados terroristas, encaminados a derrocar al presidente Nicolás Maduro, por vías violentas, recurren mayormente a personas entrenadas por agencias extranjeras para que ejecuten dichos planes. Y, además, con un perfil psicológico susceptible a ser moldeable, según análisis recabados.

Uno de los operadores más célebres empleados en esos planes violentos es Joao De Gouveia, venezolano por naturalización, natural de Funchal, Madeira, Portugal, de oficio mesonero y taxista, condenado a 29 años y 11 meses de presidio por haber asesinado a tres personas y herido a 13 en la plaza Francia de Altamira, municipio Chacao (Miranda) el 6 de diciembre del año 2002.

Los hechos acreditados por el Ministerio Público reseñan que el día 6 de diciembre de 2002 en horas de la mañana, Joao De Gouveia fue en procura de una pistola que días antes había enterrado en el cerro El Ávila. Luego, se dirigió al Edificio Tejar de Parque Central y, en la armería Armaros, compró dos cajas de balas tipo Hollowpoint.

Después se trasladó a la peluquería Fórmula II, situada en el mismo edificio, donde pidió que le pintaran el cabello y las cejas de color amarillo.

Más tarde, aproximadamente a las 7:30 p.m., acudió a la Plaza Francia de Altamira y en forma repentina comenzó a disparar contra la gran cantidad de personas reunidas allí en apoyo a un grupo de militares sublevados contra el gobierno del entonces presidente Hugo Chávez.

Gastó el primer cargador y utilizó uno nuevo para su arma automática. Causó la muerte de Keila Guerra, Jaime Federico Giraud Rodríguez y Josefina Inciarte.

Igualmente hirió a Isabel Vásquez Iglesias, Ana Lucia Suárez Maurera, Olga Mercedes García Guerra, Gabriela Francis Barreto Cona, Blanca Flores Omaña de Orozco, Federico Ramón Báez Tovar, Priscila Valentina Salas Torrealba, Gladis Guillermina Lovera Aponte, Idelfonso José Garantón Saravia, Alexander Salvador Cardot Crespo, Belkis Josefina Sánchez Pineda, Jesús Fernando Aguirre Lastra y Adriana Cuervo Pignatario.

Al analizar el hecho, el entonces alcalde de Caracas, Jorge Rodríguez, declaró en junio de 2017 que Joao De Gouveia es “un esquizofrénico paranoide que fue entrenado como hacen muchas veces agencias de inteligencia de un país del norte, fue entrenado, y no es la primera vez que ocurre en el mundo”.

La noche de los hechos, dos militares de los complotados en Altamira, declararon a Globovisión responsabilizando del suceso a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. El general Enrique Medina Gómez le hizo un llamado al Ejército “para que se solidarice como lo hizo el 11 de abril”. Mientras que el general Manuel Rosendo dijo estar “avergonzado de mi Fuerzas Armadas; los responsabilizamos, cobardes son ustedes”. El entonces presidente Hugo Chávez señaló en esos días que el sujeto fue contratado para hacerle daño a la Revolución Bolivariana.

En las escaleras de la Plaza Francia el gentío gritaba “Chávez asesino” mientras que desde Globovisión el ancla Juan Eleazar Fígaro pedía estar “atentos a lo que va a ocurrir esta noche en el buque Pilín León”. Para ese tiempo, un grupo de gerentes de Pdvsa habían anunciado el llamado “Paro Petrolero” que implicó el anclaje de varios buques en el Lago de Maracaibo con la consecuente restricción en el suministro de combustible a la población.

La investigación sobre lo ocurrido en la Plaza Francia fue encomendada originalmente a la entonces fiscal Teresli Malavé, quien posteriormente formó parte del equipo de abogados que defendieron a los funcionarios policiales que actuaron en el golpe de Estado del 11 de abril de 2002.

Los casi 30 años

La condena de 29 años, 11 meses, contra Joao de Gouveia se le impuso el 14 de abril de 2003 por el Tribunal 45° de Control de Caracas a cargo del juez Alejandro Rebolledo frente a quien el sujeto admitió los hechos.

Posteriormente Rebolledo declaró que De Gouveia merecía una condena de 214 años.

“Ese fue el caso más frustrante de toda mi vida, de toda mi trayectoria como juez, porque yo creo en la acumulación de la pena. Haciendo los cómputos, a este señor le salían 214 años, 5 meses y 10 días de presidio, pero se tuvo que llevar a la pena máxima aplicable en Venezuela que son 30 años, como establece nuestra Constitución, y le rebajé un mes”, explicó Alejandro Rebolledo.

En el expediente está inserto un informe psiquiátrico realizado a Joao de Gouveia donde quedó establecido que “el evaluado es un sujeto fuertemente sugestionable…presenta una capacidad de juicio parcialmente alterada. Es decir, esta alteración se circunscribe a su sistema delirante. Además, conserva una adecuada capacidad de discernimiento entre el bien y el mal”.

Dicho informe está explanado en la sentencia número 75 de la Sala Penal del Tribunal Supremo de Justicia emitida el 16 de marzo de 2004 firmada por los magistrados Rafael Pérez Perdomo, el redactor y Blanca Rosa Mármol de Léon.

Mediante esa sentencia el máximo tribunal dejó firme la condena contra Gouveia, ante las pretensiones de su abogado por revertir tal sanción. El magistrado Alejandro Angulo Fontiveros, presidente de la Sala, salvó su voto.

Una opinión similar la expresada respecto a Joao de Gouveia, expuso Jorge Rodríguez, respecto a Oscar Pérez, el ex funcionario del Cicpc que sustrajo un helicóptero de La Carlota para sobrevolar Caracas y atacar las sedes del Tribunal Supremo de Justicia y el Ministerio de Interiores, hecho ocurrido el 27 de junio de 2017.

Oscar Pérez fue piloto del entonces ministro de Interiores, Miguel Rodríguez Torres.

“Basta un análisis somero de la red social que este señor maneja, que este psicópata maneja, para darse cuenta, no es un esquizofrénico, es un psicópata, tiene responsabilidad ante la ley”, declaró Rodríguez al analizar el caso un día después del ataque perpetrado por Pérez.

Rodríguez, médico psiquiatra, actualmente presidente de la Asamblea Nacional, describió a Oscar Pérez en su momento como una persona con un “narcisismo marcado” que se presentaba como destinado a cumplir “una especie de misión divina” encomendada; “absolutamente permeado por todas las llamadas a la violencia que viene haciendo la derecha”.

El Plan de la Diego Ibarra

Y más recientemente, dos hombres fueron detenidos en la Plaza Diego Ibarra, a escasos metros de la tarima donde hablaría el presidente Nicolás Maduro luego de inscribir su candidatura a la reelección.

Este hecho ocurrió a eso de las 11 am del lunes 25 de marzo pasado. Los detenidos quedaron reseñados como Jerry Argenis Ostos Perdomo y Carlos Castillo, quienes fueron imputados por los delitos de terrorismo, asociación, magnicidio en grado de tentativa, instigación al odio y porte ilícito de arma de fuego en lugares prohibidos.

Cuatro días después de ese evento, uno de los detenidos (Jerry Ostos), intentó atentar contra su vida en la celda del Servicio Bolivariana de Inteligencia Nacional (Sebin).

Al respecto, el fiscal general, Tarek William Saab explicó que Ostos presentó el Jueves Santo “un intempestivo Episodio Psicótico, en donde dicho sujeto pretendió sorpresivamente afectar su integridad física”.

Los especialistas que lo examinaron diagnosticaron: Reacción Depresiva Ansiosa, al presentar síntomas agudos e intensos de tristeza y angustia, detalló Saab.

El de la Plaza Diego Ibarra es el segundo intento de atentar contra la vida del presidente Nicolás Maduro detectado en el mes de marzo.

El lunes 11 de marzo, organismos de seguridad detuvieron en Maturín (Monagas) a dos presuntos implicados en planes magnicidas: Whillfer José Piña Azuaje, ligado al partido opositor Causa Radica y el desertor de la Guardia Nacional Bolivariana Renzo Estibenz Flores.

Ese lunes 11 el Presidente visitó Maturín desde donde transmitió su programa semana Con Maduro +. “Nadie me sacará de las calles”, dijo en ese espacio radiotelevisado.

Los captados de la CIA

  • El pasado lunes 1° de abril, el presidente del Poder Legislativo, Jorge Rodríguez, estuvo de invitado en el programa Con Maduro +, desde donde recordó que la Central de Inteligencia Americana (CIA) “lleva 60 años captando personas esquizofrénicas para ejecutar atentados, magnicidios, y crear conmoción en la sociedad”.
  • Cuatro días después de la detención de dos sujetos que pretendían atentar contra la vida del presidente Maduro en la Diego Ibarra, uno de ellos (Jerry Ostos), intentó autoliquidarse en la celda del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin).
  • Sobre ese hecho, el fiscal general, Tarek William Saab, explicó que Ostos presentó el Jueves Santo “un intempestivo episodio psicótico, en donde pretendió sorpresivamente afectar su integridad física”.
  • El de la Diego Ibarra es el segundo intento de acabar con la vida del presidente Nicolás detectado en el mes de marzo. El primero fue abortado el 11 de marzo en Maturín (Monagas).

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