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San Pedro del Río: la joya del Táchira

Para conservar el diseño colonial del pueblo se crearon una serie de normas para cuidar la arquitectura, colores y pinturas

San Pedro del Río, es un típico pueblo andino, cuyas principales características pasan por su arquitectura colonial, calles empedradas, y un gran movimiento turístico, sobre todo, los fines de semana.

Está ubicado en la zona norte del estado. Es una de las tres parroquias del municipio Ayacucho. A lo largo de los años, sus habitantes crearon posadas, comercios, y espacios para el disfrute de los visitantes, siempre bajo el concepto de mantener intactas las fechadas originales, sus calles, ancladas en el tiempo, que lo hace único en medio de las montañas andinas.

Para conocer más sobre este lugar, conversamos con un hijo de esta tierra, Kenneth Rosales, miembro de la Junta de Turismo de San Pedro del Río. Hay varios elementos que definen esta población, “su arquitectura colonial, su ornamenta, su casa pintadas y conservadas con sus diseños originales, su gastronomía, sus dulces, bebidas típicas, pero sobre todo la cultura y sentido de pertenencia que tienen los riopedrenses”.

Junto a estos elementos, se suma el reconocimiento que están recibiendo por sus Ferias, en el mes de febrero. Las actividades de las fiestas carnestolendas y la histórica y tradicional quema de pólvora el 28 de diciembre junto al toro de candela.  

La actividad turística viene en ascenso. Además de ofrecer un turismo para la familia venezolana, también ha surgido el turismo extremo. Practicar el canyoning o bañarse en los pozos de agua dulce ubicados en los Palmares, a tan solo 20 minutos del pueblo, montaña adentro, lo que permite la diversidad para diferentes gustos sociales.

Una amplia carta comercial forma parte de las bondades que ofrece San Pedro del Río. Turistas y visitantes puede disfrutar de una semana completa o fin de semana ameno. “Ofrecemos diversión para los niños y adultos en los paseos a caballo, cuatrimotos, piscinas, turismo extremo. con una variedad de dulcerías, restaurantes y artesanía local, que permite conocer y resaltar, este lugar, conocido también como la Joya del Táchira”.

La plaza Bolívar es el epicentro, allí luce, en toda la mitad, un frondoso samán.  Es el punto de encuentro y partida para recorrer, a pie, cada uno de los servicios que se ofrecen.  Al caminar, los visitantes se recrean con la vista que regalan las montañas. La música tradicional andina también está presente en cada uno de los establecimientos.

Paseo La Chirirí

El paseo La Chirirí, es uno de los más emblemáticos. Está ubicado en el sector conocido como la muralla del pueblo. Desde ahí se hacen los recorridos a caballo, venta de dulces, pasteles, degustación de bebidas típicas a base de “miche callejonero”, que tradicionalmente es mezclado con frutas.

Durante el recorrido por el pueblo, cada calle ofrece ventas de dulces típicos como: los de leche cortada, coco, piña, lechosa, higo, moras, fresas, duraznos. Los quesillos y las tradicionales tortas tres leches.

Para los suvenires la artesanía no falta. Se encuentran casas y figuras de arcilla, fachadas de la zona, figuras en piezas de madera, instrumentos musicales como, cuatros, maracas, entre otros.

Hospedaje

Sobre la capacidad de hospedaje, Rosales explicó que el pueblo cuenta con cuatro posadas, con una capacidad general para hospedar, entre todas, más de 180 personas. “Si ha mejorado el turismo. Como representante de la Junta de turismo hemos podido ver de manera significativa el avance, posterior a la etapa de Pandemia. Hace falta nuevos atractivos, mayor inversión sobre todo para mejorar aspectos de infraestructura y señalización.

Días de mayor movimiento y gastronomía

Los días de mayor movimiento turísticos, durante los 12 meses del año son los  domingo. Los sábados, hay movimiento, pero más tranquilo, así lo describe Rosales, “tenemos fechas o temporadas fuertes como la época de diciembre, Semana Santa, vacaciones escolares, día del Niño, de las madres, y del padre”.

Varios platos típicos, que van desde los desayunos con “pizca andina”, arepas de harina de trigo, pastelitos de yuca, andinos, pasando por una amplia variedad de dulces típicos.

Una recomendación especial y de la casa, para cuando visiten San Pedro del Río, es la sopa de arveja con chicharrón, una clásica receta que marca la gastronomía del pueblo.

Origen de San Pedro del Río

En una época San Pedro del Río fue conocido como Río de las Casas, debido a que pasaba un afluente hídrico, La Chirirí, muy cerca de las casas. Su fundación data del año 1840.  Su nombre, San Pedro, se debe al primer apóstol y Del Río por la quebrada Lobaterita.

Normas para conservar el diseño original

A lo largo de los años, con el objetivo de conservar el diseño colonial del pueblo se crearon una serie de normas que van desde el cuidado de la arquitectura hasta el uso de los colores y las pinturas.

En cuanto al color, el blanco es por ejemplo el que domina la escena en las fachadas. Tonos verdes, marrones y azules en los rodapiés, ventanas y marcos.

Un dato bastante particular de San Pedro del Río es el tendido eléctrico, no hay postes, todo el cableado es subterráneo. Sobre esta peculiaridad Rosales explicó que obedece a que los cables y guayas, distorsionan lo colonial.

Al momento de remodelar una fachada, la norma establece que debe hacerse manteniendo el diseño original. Otro de los elementos característico es la pulcritud del pueblo en todo momento. El mantenimiento y conservación son símbolos que han permitido convertir la parroquia en locaciones para series, videos musicales, cuñas, y hasta telenovelas.

En 45 minutos se llega a San Pedro del Río desde la capital del Táchira, el trayecto involucra un par de tramos de la autopista San Cristóbal-La Fría. Luego de pasar el municipio Lobatera, se cruza a mano derecha, ahí está la entrada que conduce a este particular pueblo andino, cuya población no supera los cinco mil habitantes.

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