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La Mesa de Esnujaque pueblo de paz y encanto

Este pueblo es un encantador lugar que ofrece a propios y visitantes tranquilidad, hermosos paisajes y un agradable clima

Para los que buscan escapar del bullicio de la ciudad, en el estado Trujillo y a mil 725 metros sobre el nivel del mar está la Mesa de Esnujaque, parroquia del municipio Urdaneta, un encantador lugar que se destaca por sus abundantes flores, agradable clima, verdes montañas, calles empedradas, casas de techos rojos y de una variada producción agrícola.

Cuentan los lugareños que la Mesa de Esnujaque fue fundada en 1687 y debe su nombre a los indios Esnujaque, es una meseta que se levanta entre empinadas laderas sobre el río Motatán y la quebrada Juan Martín.

Este hermoso destino turístico, ubicado a 43 kilómetros, aproximadamente, de la ciudad de Valera, se ha convertido en un espacio para vacacionar, especialmente cuando se busca paz, cercanía espiritual, tranquilidad, compartir en familia o simplemente salir de la rutina laboral.   

Sus casas poseen un estilo arquitectónico colonial, el paisaje es pintado por la diversidad de flores y hortalizas cultivadas por las manos laboriosas de los campesinos. Sus calles angostas invitan a revivir las historias de los típicos pueblos andinos.

La plaza Bolívar es el principal centro de atención de los moradores. Al frente está la iglesia San Juan Bautista y en sus alrededores algunos locales familiares ofrecen gastronomía criolla como queso ahumado, arepas de trigo, carabinas de maíz, pan criollo, paledonias, mazamorra de zapallo, curruchete, chicha andina, pasteles, las famosas roscas de agua, entre otros.

Tradiciones de La Mesa

Para Carmen Alviarez, una periodista nacida en el estado Táchira pero residente en esta tierra trujillana desde hace más de 20 años, “llegar a este pueblo es vivir una experiencia con lo sencillo, con lo real, con lo natural; es disfrutar del baile del Santo Negro los 6 de enero, de las fiestas en honor al santo patrono San Juan Bautista, San Isidro Labrador y a la Virgen del Rosario de Durí, así como las misas de aguinaldo en el mes de diciembre; todo ello es el reflejo de la profunda fe y devoción que profesan las familias que aquí habitan”.

Manifestó que a pocos kilómetros del poblado se encuentra la capilla de la Virgen de Durí, donde apareció una imagen de la madre de Dios que fue encontrada por una esclava, quien vio en una piedra la imagen de la Virgen María que los pobladores llamaron la Virgen del Rosario de Durí.

Lugares para visitar

Este pueblito trujillano posee hermosos caminos que conllevan a miradores, lagunas, praderas y al Santuario de Durí.

En los sectores El Filo o Mesa Alta se puede observar El Llano de La Mesa de Esnujaque en toda su extensión, un mágico lugar para tomar un sabroso café con pan casero y observar el movimiento de las flores, o simplemente disfrutar del agradable clima con temperatura que oscila entre 17 y 20 grados.

La señora Gabriela Manrique, comentó que la parroquia Mesa de Esnujaque está rodeada de hermosos páramos, donde el frailejón “es el amo y señor de estas alturas y da la bienvenida a todos aquellos que quieren disfrutar de la paz que en estas montañas existe”.

Invitó a visitar las lagunas La Estrella y Pozo Negro de incomparable belleza, donde los visitantes pueden disfrutar de la pesca de la deliciosa trucha; “regocijarse en estos parajes es una experiencia incomparable”, expresó.

¿Dónde hospedarse?

  • Hotel Miraflores que ofrece habitaciones pequeñas para parejas y más amplias para familias con camas matrimoniales y literas, servicio de restaurante, estacionamiento y agua caliente.
  • Hotel Tibisay, ubicado a 600 metros de la Plaza Bolívar, posee confortables cabañas totalmente equipadas, parque infantil, tasca y amplio estacionamiento. Son espacios para la aventura y comodidad en la Mesa de Esnujaque. Los precios por habitación oscilan desde 15 dólares en adelante.

¿Dónde comer?

Como en todo pueblo existen bodegas con ventas de pan criollo, pero también restaurantes de larga trayectoria como el del señor Héctor Salas ubicado diagonal a los apartamentos, el cual ofrece ricos almuerzos y cenas; también están los puestos de comida rápida que ofrece perros calientes y hamburguesas; así como pequeños restaurantes familiares con venta de desayunos y pizzas.

¿Cómo llegar?

Desde el terminal de Valera se aborda una unidad de transporte de la Línea Miranda que parte de lunes a sábado a las 2 de la tarde, entra al pueblo y luego continúa su camino hacia Timotes, municipio Miranda del estado Mérida. También está la opción de dos unidades de transporte que salen de la Mesa de Esnujaque, de lunes a sábado, a las 6 y 30 a.m. con retorno a las 2 y 30 de la tarde. El pasaje tiene un valor de 5 dólares por persona.

La ruta hacia la Mesa de Esnujaque es viniendo de Valera, pasa por Quebrada de Cuevas hasta llegar a Villa Mercedes donde está el puente sobre el río Motatán y el desvío hacia Jajó, La Mesa de Esnujaque y Timotes.

También se puede llegar por una vía que viene desde Timotes pasando por el sector Las Mercedes (mejor conocido como La Porquera), el caserío Juan Martín y el desvío hacia Durí.

Hermosa es La Mesa de Esnujaque, sin poses, un pueblo auténtico, cuna de gente trabajadora, amable y sencilla. Un bonito lugar para visitar en este tiempo decembrino.

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