Apadrina una esterilización, parir desmedidamente es otra forma de maltrato

Ser montada una y otra vez por una manada de perros que se pelean, atosigan y persiguen, es solo el principio de todo el maltrato que pasa una perrita de la calle o comunitaria que esté en celo, es decir en su periodo reproductivo. Porque luego que se cumple su ciclo reproductivo, le espera el largo proceso del embarazo, y de traer al mundo a una camada que seguramente tendrá el mismo destino que su madre: sufrir el hambre y la sed, el maltrato y los riesgos que conlleva nacer en la calle.

Para mermar esta cadena de maltrato es sencillo, solo basta con esterilizar. La esterilización es un acto de amor y responsabilidad. Además aumenta la calidad de vida de esos seres maravillosos que resguardan la calle de cualquier sector y que siempre están dispuestos a brindar afecto y agradecimiento a aquellos lugareños que les ofrecen un poco de agua y comida

Este justamente es el sentir de la proteccionista Elizabeth Giménez, quién denuncia que en su comunidad se encuentran cuatro perritas comunitarias que ya han tenido cuatro partos, con un promedio de cuatro a ocho cachorritos por camada, lo que ha generado que ella y demás voluntarios se vean en la obligación de socorrerlos para que en su mayoría tengan un hogar seguro.

No obstante, la proteccionista alega que el mejor apoyo que se le puede dar a estas perritas es su esterilización urgente. En especial, para Cuchimina, una hembra adulta que ya ha dado a luz muchas veces, y esto le ha generado diversos problemas, tanto anímicamente, como físicamente. “Ella es la que me preocupa. Está exhausta de tanto parir y tiene fuertes problemas de piel”, explica Giménez.

Para cumplir con la noble causa, Ingrid solicita apoyo de cualquier persona o institución que pueda colaborar con recursos económicos o logísticos para finalmente esterilizar a estas cuatro pequeñas. “Los vecinos de San Miguel, sector donde hacen vida las perritas están prestos a cuidarles su post operatorio, pero lo ideal es conseguir de manera urgente el apoyo para castrarlas y cortar el circulo de perritos en situación de calle”, agrega Giménez.

En ese sentido, la proteccionista solicitó el apoyo y la mano amiga para este caso que redundará en el bien de estas cachorras que hacen vida en el populoso sector de la Cota 905. “una pequeña contribución puede hacer la diferencia para estas pequeñas”, dijo.

Para el que quiera apadrinar a estas cachorras se pueden comunicar por el 0414 231 29 24 número personal de la señora Elisabeth Giménez, responsable del caso.

 

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