Castrar a la gata Mamma fue toda una proeza

Hace cuatro años llegó una gata carey  con tres hermosos gatitos grises atigrados: Colita (tenía la cola mochila por alguna circunstancia) Rayita y Paticas, le pusimos como nombre algunos vecinos que nos encargamos pues de cuidar de los animalitos. Colita desapareció, tal vez alguien se lo llevó y quedaron los otros dos junto a un gato amarillo, muy viejito y golpeado que presumimos podía ser el papá. 

Mamma tuvo alrededor de 23 gaticos

La gata, muy feral -así se caracteriza un animal con cierto grado de estado silvestre al ser criado con poca o ninguna intervención humana- nunca se acercaba a nosotros, de lejos avistaba la comida y se incorporaba solo cuando no veía gente cerca. A los seis meses, nuevamente la gata tuvo una nueva camada de cachorros. Isis Gordita, Ayrton y Vampi (esta gatica nació sin una patita trasera,pues le falta parte del muñón. 

Isis, Gordita (fue dada en adopción) y Ayrton (este murió arrollado)

Nos propusimos esterilizarla cuando esta gatica se destetara, ya que estaba muy frágil , pero sin darnos cuenta, de nuevo la gata estaba preñada. Cada noche venía a comer y solo cuando los gatitos empezaban a comer solos, los presentaba a la manada, pues sabía  que allí siempre tiene agua y comida segura. 

Siempre al acecho Mamma nunca se dejaba atrapar, sigilosa, tomaba su comida, pero siempre pendiente de escapar

Mamma otra vez regresa con cuatro gatitos: Teresita, Philip, Cenicienta y  Cream (a estos dos últimos logramos dar en adopción) y con ellos pasaron también muchos intentos infructuosos por atraparla para llevarla a castrar. 

Otros seis meses y llegó esta vez con Ojitos (un gatito que nació con los párpados semi cerrados y hubo que operar), Canolli y otro gatico atigrado que murió muy pequeñito al ser arrollado… y nada, esa gata es brava. No se dejaba atrapar. 

Ojitos tuvo que ser operado porque nació con los párpados pegados

Llegó la pandemia y la gata nuevamente se preñó. Era peor, todo cerrado, no habría lugar para llevarla. Así llegaron otras dos camadas más: Raviolli, Tagliatelli y Donatella (que desapareció de repente, era negrita) y en Agosto cuatro gatitos más. En esta ocasión las lluvias hicieron que la gata nos presentara los gatitos más pequeñitos que de costumbre, lo cual nos ayudó para “sebarla” y tener contacto con los cachorritos, para que no fuesen tan ferales como los anteriores, que no tienen contacto con los humanos, manteniendo su estado feral. 

La banda de los catires: Philip, Ojitos, Ravioli y Canolli

De todos estos gatos que hemos contado, algunos fueron dados  en adopción, otros se escaparon, no sabemos más de ellos, otros murieron, arrollados, pues viven entre los estacionamientos. 

Así llegamos a esta última camada y digo última porque finalmente logramos atrapar a la gata y castrarla. Fueron 4 hermosos gatitos, dos hembras y dos machos. Esperamos que los gaticos empezaran a comer solos para poder proceder a quitárselos, pues después de operada ellos no podrían mamar, ya que le afectaría la herida…

Estos gatitos “suertudos” consiguieron cada uno un buen hogar
Musito y Nina fueron adoptados
A esta gatita tricolor su nuevo papá le puso de nombre: Pimienta

Con instrucciones veterinarias, logramos darle a Mamma en la comida un medicamento sedante de uso veterinario con el cual logramos adormecerla y engañarla para zas! atraparla y meterla en el kennel. Meter la pastilla escondida entre un pedacito de carne cruda era lo difícil, pues los gatos son súper inteligentes y su olfato exquisito y pillan todo.

Ya teníamos la cita reservada con el doctor José Mayora, el llamado José Gregorio de los animales de la calle, propulsor de la técnica de esterilización simplificada, que abarata los costos médicos en vista de que se puede practicar con rapidez y eficacia en cualquier lugar y sin requerir de muchos implementos quirúrgicos, en un procedimiento de castración y extirpación de ovarios con el menor riesgo posible para el animal intervenido. 

Cuando las mascotas son esterilizadas se previenen tumores mamarios e infecciones uterinas y patologías prostáticas; mientras que en el caso de los gatos se puede evitar que deambulen por las calles en busca de pareja o que peleen con su misma especie, además disminuye la agresividad. 

Mayora considera que el momento más oportuno para realizar la esterilización es antes del primer celo, es decir, entre los cuatro y los ocho meses del perrito o gatito.

La castración en gatos también sirve para que los animales no se escapen e las casas, pues es por su instinto de reproducción que ellos buscan salir ara buscar pareja (machos y hembras). Las peleas entre gatos de otras 

También por la falta de hormonas, las  cuales merman entre los tres y seis meses después de haberlos esterilizado), las heces y la orina cambian su ph y el olor es menos concentrado.

Por otra parte, los gatos en su instinto de apareamiento buscan “marcar” su territorio orinando los espacios a su alrededor, lo que es causal que que muchas personas “boten” a los animalejos y los dejen a la interperie, situación que se puede evitar si el animal es esterilizado a tiempo. 

No haber podido atrapar a esta gata a tiempo trajo consigo el nacimiento de cerca de 20 gatitos. Tal vez la inexperiencia y el desconocimiento de cómo atrapar a un animal feral prolongó esta situación que lastimosamente  lo que produjo fue una reproducción indiscriminada de animalitos. 

Mamma y su última camada

Con esto queremos llamar la atención de cualquiera que aún tenga duda de la importancia de la castración para evitar la reproducción descontrolada de los animales. Además, al esterilizar a un animal , también le podemos otorgar más calidad de vida evitando enfermedades colaterales.

Así se formó la manada que habita en mi cuadra, comandada por Phlip, que se hizo el macho alfa del grupo, acompañado de Canolli, Raviolli, Tagliatelli, Vampi, Ojitos y claro Mamma. A la manada se unieron: Gatón (un macho que se incorporó a la manada y llegó maltratado, quemado… historia que le contaremos en otro episodio, La Tía ( a la cual atrapamos cuando hicimos la cacería para Mamma) y El Conejo, gato que fue el papá de la última camada de 4 gaticos, los cuales nacieron como decían las abuelas enmantillados, para referirse a que tuvieron muchísima suerte, pues los 4 fueron adoptados y están ya con personas que los quieren y los van a proteger mucho. Gracias a todos ellos, por su gran corazón y darles una oportunidad de librarlos de la calle.

La manada: Philip, Canolli, Raviolli, Tagliatelli, Vampi, Ojitos, Mamma, La Tía, Gatón y El Conejo.

A pesar que son gaticos comunitarios y que junto a buenos vecinos que colaboran mucho, la calle nunca puede ser la alternativa, cogen muchos riesgos de toda índole, pueden enfermarse, la lluvia y el frío los maltrata mucho… pero con todo el amor, los seguiremos cuidando.

El gato alfa de la manada: Philip, hijo de Mamma

Ojalá regresen las jornadas masivas de castración a bajo costo, porque lastimosamente, ya es muy cuesta arriba poder hacer ese servicio comunitario tan importante.

 En la ley en contra del maltrato animal debería incorporarse la obligatoriedad a los centros privados, a manera de responsabilidad social, a realizar jornadas masivas de castración para mascotas, priorizando a las comunitarias y de la calle. La castración es la mejor manera de evitar la propagación de los animalitos.

Ya esterilizada, está más tranquila y gordita

Enlaces patrocinados