InicioTu mascotaHistorias de MascotasCómo controlar la reproducción de los gatos de la calle

Cómo controlar la reproducción de los gatos de la calle

No basta con alimentarlos, es necesario intervenir para evitar la reproducción desmesurada

Recuerdo que en mi urbanización había un montón de gatos, eran muchos y entraban a comerse la comida de mis perros. Me enteraba que llegaban a comer, porque mis perros armaban un concierto de ladridos y yo iba a evitar una tragedia.

Siempre ocurría, eso era todos los días. Eso fue hace unos 5 años, la situación era dificil y yo compraba sardinas y arroz para poder alimentarlos. Eso era un manjar tanto para perros como para los gatos de la urbanización.

Todo empezó a empeorar, cuando me di cuenta que ya no eran 5 ni 6, eran como 15 y cada vez llegaban muchos a comer. Todo se complicó, mis vecinos empezaron a quejarse y yo no sabía qué hacer.

El dinero no me alcanzaba y eran más y más gatos, mis perros ya ni ladraban, se acostumbraron a los gatos, pero ahora eran muchos y los olores empezaban a incomodar.

Usaba cloro, limpiaba dos veces al día las áreas de afuera entre la ventana de la cocina, que era donde más llegaban. Pero era inútil. Los gatos eran “aseados” pero al defecar en el jardín, los olores eran insoportables.

Llamé a una amiga que tiene una organización y siempre está ayudando a los animales. Creí que estaba haciendo bien alimentando a los gatos. Pero la comunidad me odiaba y yo los defendía pero lo cierto, es que no sabía qué hacer.

Esta amiga lo primero que me preguntó fue: ¿Están esterilizados? y yo más perdida, no entendí la pregunta. Le dije que solo los alimentaba. Ella enseguida me explicó que se reproducen cada tres meses, que las hembras tienen celo sincronizado, es decir que todas tienen el celo a la vez.

¡Con razón había tanto gato! Yo me sentí culpable, porque los vecinos amenazaban con envenenarlos, que si les rayaban el carro, que si las matas, que los olores etc. Me sentí con una angustia por la integridad de los gatos y muy culpable.

Algunos eran hermosos otros de mirada triste, pero me gané su confianza
Algunos eran hermosos otros de mirada triste, pero me gané su confianza

Lo bueno es que ella me apoyó, tenía una jaula y me ayudó a atraparlos y juntas agarramos de dos en dos. Nos endeudamos, pero esterilizamos hembras y machos, cachorros y adultos. Una tarea de casi 3 meses, semana a semana.

Comprendí por qué las personas que protegen animales siempre mencionan la esterilización. Es que si uno los quiere ayudar, por ejemplo alimentar 5 no es lo mismo que 15 y ni hablar de controlar los olores.

Todo mejoró. Pero aún los vecinos estaban bravos, porque veían que me llevaba los gatos y los devolvía, ellos me decían “bótalos, regálalos, sácalos de aquí”. Muy estresante sensibilizarlos y ahora entiendo por qué.

Recuerdo que yo limpiaba y limpiaba el piso. Pero las paredes, las marcaban los machos, yo qué iba a saber eso. No contaré los detalles de llevarlos traerlos, buscar jornada, veterinario y medicinas, pero solo digo que fue satisfactorio sentir que los estaba ayudando.

Quiero compartir mi experiencia. Los animales en situación de calle, no tienen la culpa. Ellos están ahí porque alguien no se hizo cargo y no esterilizó a su perro o gato y lo dejó salir a la calle o se le perdió.

Cuando fui a las jornadas, que me parecían carísimas, pero después de preguntar en una clínica, entendí que era un precio irrisorio para el verdadero valor que representa y el beneficio que trae para el animal.

Lo primero que puedo decir es que si tienes una colonia felina en tu sector, no dejes de ayudarla. Alimentarlos no es la solución. Ayudas a que sobrevivan, pero si no los esterilizas, todos perdemos. Pide ayuda.

Cuando los vayas a atrapar, pide apoyo y observa muy bien las costumbres de los gatos. Ellos no usan reloj, pero saben la hora a la que sirves la comida, son muy ágiles y necesitan esas rutinas para asegurar su ración de alimento.

Siempre en el mismo lugar y a la misma hora. Usa sacos de naranja vacíos, para poder moverte con ellos y meterlos sin maltratarlos. Si no tiene un transportin o kennel, pide apoyo, hay mucha gente que tiende la mano de manera desinteresada.

Busca en redes sociales, organizaciones de protección animal, actividades de esterilización. Normalmente se saben con tiempo y da chance de canalizar el apoyo y la ayuda que necesitas. Si te da pena, pierdes, porque seguirán reproduciéndose y empezará el caos entre quejas, olores y maullidos nocturnos.

Nosotras hicimos rifas, pedimos dinero a los vecinos que sí los querían, hicimos tortas, vendimos cosas y costeamos esos gastos. Porque salvar una vida, no tiene precio.

Estos animales que a cambio de un plato de alimento, alejan roedores, cucarachas y por muy tremendos, siempre alegran la vida. Ahora comprendo tantas cosas de ellos, que por eso cuento mi historia.

Cuando vayas a la jornada, recuerda tomarte el día, llegar temprano y tener paciencia. No des de comer o beber la noche anterior a la cirugía, déjalos encerrados y sigue al pie de la letra, las indicaciones de los veterinarios a cargo de la jornada de esterilización. Nunca automediques.

Gatos en la calle, en el estacionamiento, ya no me tenían miedo y se acercaban
Gatos en la calle, en el estacionamiento, ya no me tenían miedo y se acercaban

Cuando están listos para volver a la calle, no te sientas culpable,muchos son un poco ariscos, otros aunque se dejen, no les gusta el encierro, pero ¿cómo le dices a un perro o a un gato que está de reposo, que no salte?

Lo mejor es el cautiverio por unos días y ya recuperados vuelven a la calle, longevos, felices y con su alimento asegurado. Los que pueden ser dados en adopción, se intenta. Hoy en día, son menos, una vecina adoptó dos y uno se murió en pandemia, pero el esfuerzo merece la pena, sin importar los maullidos y rasguños.

Recuerda que salvar una vida, no tiene precio. Por eso ahora, esterilizo siempre que puedo.

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