Cuidado con la cena navideña… no todo es bueno para ellos

Parece mentira pero la navidad no resulta ser la mejor temporada para nuestras mascotas. Los adornos de la temporada pueden resultar peligrosos para ellos, pues su curiosidad los puede llevar directo al veterinario. Ni hablar de los fuegos artificiales, que los atormentan y causan pánico y ansiedad. A todo esto, se incorporan los os alimentos propios de la temporada, que tampoco son los más recomendables para su dieta.

Lo que nos puede resultar muy sabroso a nosotros, no necesariamente es saludable para nuestras mascotas. En diciembre preparamos muchos platos y comemos muchos dulces propios de la temporada, turrones, chocolates. Es importante para la salud de nuestras mascotas no sacarlos de su dieta habitual pues estos no son alimentos adecuados para su salud.

Evita dejarlos chocolates y golosinas encima de la mesa o en un sitio que esté a su alcance, estos dulces llevan mucho azúcar y no es nada recomendable para las mascotas.El chocolate es nocivo para perros y gatos pues su organismo no los procesa ylos conlleva a una intoxicación que puede resultar fatal.

Es una época en la que de normal se realizan grandes comilonas con la familia, si sobra mucha comida y la vas a tirar vigila el cubo de la basura que no tengan acceso, pueden coger huesos de pollo o pavo o una espina de pescado y atragantarse…

Las plantas de navidad pueden ser peligrosas

Otra de las cosas que puede resultar peligrosa para nuestros gatos o perros es la llamada flor de navidad. Si nuestras se comen la llamada la flor de pascua o el muérdago, pueden sufrir irritaciones, vómitos y diarreas. Los lirios, son especialmente tóxicos para los gatos, su ingestión puede provocar incluso la muerte en unos días. Si decide comprar una flor de navidad, lúzcala en un lugar donde sus animalitos no tengan acceso a ellas, fuera del alcance del animal si no queremos que se intoxique y vomite.

La Flor de Pascua produce una savia lechosa que es irritante para la piel y los ojos.

– Si es ingirida irrita la mucosa de la boca, garganta, esófago, estómago e intestinos.
– Si toma contacto con los ojos puede producir ceguera temporal, conjuntivitis y queratitis.
– Además, provoca vómitos, diarrea, temblores, deshidratación; y es tóxica para pulmones y riñones.

Si el árbol de Navidad es un abeto fresco o contiene acículas afiladas, constituye otro riesgo y debe estar bien sujeto para evitar caídas. Si es natural, habrá que tener precaución para que el perro no beba agua de la maceta. Puede contener productos insecticidas que resulten tóxicos para el can. Las hojas, además, son como agujas. Si el perro las ingiere, le pueden provocar una perforación intestinal.

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