El bozal, un utensilio que no puede faltar a la hora del paseo

Especialistas recomiendan el uso del bozal, sobretodo en perros nerviosos o con tendencia a la agresividad. Esto permite resguardar la seguridad de la población.

“La mayoría de perros son amigables y no representan peligro para la sociedad; sin embargo, existen leyes en diferentes países que exigen colocarles bozal cuando se movilizan en espacios públicos, a fin de resguardar la seguridad de la población”, refiere un artículo compartido por el centro veterinario Las Acacias a través en su cuenta @vetlasacacias en Instagram.

Sin embargo, la agresividad, no es el único motivo que empuje a usar un bozal en un perro, debido a que los bozales son muy buenas herramientas que sirven para educar a los perros, adiestrarlos y que su conducta sea de la mejor manera posible.

Asimismo recomiendan que es importante que el bozal permita jadear al perro, ya que mediante el jadeo ellos regulan su temperatura corporal, cuando hay calor o están estresados. Por esta razón, los bozales más recomendados son los de “canasta”, porque les permite jadear y respirar mejor.

Existen múltiples tipos de bozales según la forma de la cara de tu perro.

¿Cómo acostumbrarlos?

Debes acostumbrarlo de manera paulatina y no precipitada. Para ello, puedes colocar dentro del bozal un premio comestible o snack para que el perro lo coma, y así le das a entender que no es algo negativo. Este proceso requiere mucha paciencia y algo de tiempo, pues lo ideal es ir aumentando el tiempo de llevarlo puesto, hasta que logre acostumbrarse a él por completo.

Uso del bozal para entrenar al perro

Muchos adoptantes o adiestradores de perros, utilizan para educarlos algunas herramientas o accesorios de gran utilidad, como por ejemplo, el bozal. 

El bozal es ideal para adiestrar a los perros, puesto a que es una manera de guiarlos para que aprendan alguna conducta o entiendan cuando hacen algo incorrecto.

El bozal es un complemento para educarlos, sin embargo, no todos los bozales son para tal fin. 

El bozal que más se usa para educar a un perro es el llamado comúnmente como bozal freno (Haltie). Este bozal es un poco diferente, debido a que permite que el perro abra su boca.

El bozal funciona con la finalidad de lograr la atención del perro para que pueda comprender alguna conducta incorrecta o negativa.

Cuando el perro tiene el bozal y está siendo educado, bastará con tirar del bozal, al hacer eso, el bozal hará que el perro mire abajo, hacia el suelo, y de esa manera captar su atención. 

Recomendaciones:

  • Es importante que tenga su propio bozal, pues al sentir un olor extraño (de otro perro), puedes exaltar su agresividad
  • Recuerda que este accesorio es sólo para uso temporal, generalmente cuando sale a pasear a la calle, va a revisión con el veterinario y se pone muy nervioso, interacción con mascotas nuevas entre otras…
  • No es recomendable que uses el bozal como castigo, ya que no vas a corregir algún comportamiento inadecuado del perro con él, e incluso puede ponerse aún más agresivo.

Recuerda, si tu perro tiende a ponerse nervioso o agresivo en las visitas a su veterinario, colócale su bozal, de esta forma el veterinario podrá hacer su trabajo correctamente y de forma más segura. No lo veas como un castigo, es por su seguridad y por la de tu animalito.

No importa la edad o raza del perro, siempre es importante que comprenda que usar un bozal no es perjudicial para él, pero al ser algo nuevo y que, además, esté alrededor de su hocico, podría ser muy intimidante para el perro.

Es muy importante que se vaya adaptando poco a poco, porque al principio no es fácil para ellos aunque sea lo mejor para él y para los demás. 

Se debe tener muy en cuenta que el bozal no es un instrumento de castigo para el perro, simplemente es un recurso que le ayudará a superar algún traumatismo que tenga y evitar posibles agresiones futuras o para su educación.

Por eso es muy importante que su colocación sea gradual, para que el perro lo asocie con algo positivo.  

 

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