InicioTu mascotaHistorias de MascotasCuando la indolencia atrapa a la sociedad

Cuando la indolencia atrapa a la sociedad

Réquiem gatuno, para mi Telly.

Este jueves 18 de marzo ocurrió un evento, que pudiera calificarse como un accidente si la actitud de los involucrados hubiera sido la adecuada, pero lastimosamente, nuestra sociedad sigue atrapada en la indolencia hacia los animales.

En otras ocasiones, por este mismo diario he comentado la historia de la manadita de gaticos que se formó ante la reproducción descontrolada por la imposibilidad de castrar a la gata mamá. Finalmente, 6 de los gatitos junto a su mamá, desde hace más de 4 años hacen vida en el estacionamiento del lugar, donde la comunidad los ha visto nacer. Estos animalitos son tratados como las mascotas comunitarias gracias al apoyo de algunos vecinos del lugar.

Los gatitos se habituaron al lugar y conviven entre los carros, lo cual amerita especial atención al momento de mover los vehículos, para prevenir algún accidente. Justamente ayer, uno de los gatitos fue arrollado mortalmente por uno de los usuarios del estacionamiento. Si bien puede calificarse como un accidente, el hecho es que la persona que atropelló al animal no se inmutó ni mucho menos asumió su responsabilidad. Dejó al animal agonizando, bañado en sangre y con una insólita indolencia, se retiró del lugar, tal vez pensando que no había sido visto… huyendo de su propia conciencia?… tal vez.

Parto de la premisa que no es necesario que nadie lo señale, el remordimiento a veces es peor, pero estoy segura que esa persona es de los que piensa, qué más da, era solo un gato callejero, por qué se atravesó, quien lo manda a no quitarse de allí, no tengo que estar pendiente de esos animales que no son míos, bueno hay uno menos…

Así reaccionan algunos humanos, desprendidos, insensibles y egoístas. Un accidente lo tiene cualquiera, tal vez no lo vio, o lo sorprendió y no pudo evitar arrollarlo… todo puede pasar. Lo que es inaceptable es hacerse el loco y no asumir la responsabilidad…me pasó este accidente, cómo ayudo, por lo menos, bajarse del carro y revisar para ver qué le pasó al animalito. Solo dejó una frialdad que asusta, como si se tratara de un sociópata, pues seguro que así reaccionaría si hubiera atropellado a un ser humano.

Obviamente, hay que respetar la decisión de las personas sobre sus gustos por los animales. Hay gente que ni los mira, otros se quejan por su permanencia en el lugar, sin embargo no les hacen daño. Pero como seres humanos, debemos crecer y respetar la vida de los más inocentes, de los que no tienen voz, de los que nos enseñan humildad y amor incondicional. Aunque muchos piensan que los gatos no establecen nexos con los seres humanos, hay que tener un gato como mascota para entender cómo se establece esa profunda relación.

Me sorprendí mucho cuando encontré al gatito muerto porque el resto de la manada lo rodeaba, lloraban… olfateaban con desespero la sangre esparcida por el lugar. Cuando recogí al animalito y lo metí en una bolsa para enterrarlo, me siguieron hasta el lugar y uno a uno olfateaba la cajita de zapatos donde lo metí y soltaban un maullito de tristeza, una suerte de réquiem gatuno, un maullido diferente, unas miradas lánguidas. Ellos sienten, los animales sienten dolor… por qué algunas personas no lo creen, por qué los irrespetan?

Los gatitos comunitarios prestan un gran servicio a todos. Cerca del lugar pasa una quebrada, de donde salen muchas alimañas, especialmente ratas. Muchos vecinos aún no caen en cuenta la labor de estos felinos, cuánto colaboran con los habitantes de la comunidad exterminando gran cantidad de bichos y ratas.

Si no te gustan los animales, por lo menos, respétalos.

Los gatitos ya están habituados a estar en el estacionamiento, lugar donde nacieron.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí