InicioTu mascotaHistorias de MascotasGalán era un gato arisco, pero el amor lo hizo ser feliz

Galán era un gato arisco, pero el amor lo hizo ser feliz

La historia de Galán es solo una muestra del amor y la sabiduría que nuestros queridos animales pueden brindarnos.

Mi gato se llama Galán, y tiene 5 años compartiendo su vida con nosotros. Su nombre refleja su elegancia y estilo tan peculiar.

Al principio, Galán era bastante travieso, pero gracias a la castración, ¡Dios mío!, esa energía se ha reducido considerablemente. Galán llegó a nuestras vidas cuando solía pasar mucho tiempo en la caseta de vigilancia. Los amables señores que trabajaban allí lo alimentaban, pero luego llegó otro gatito y comenzaron a pelearse.

Mi hija y su esposo decidieron llevarlo a casa, creyeron que sería mejor a que peleara con el otro gato. Al principio, Galán era algo huraño, pero poco a poco comenzó a abrirse más y a compartir momentos con nosotros.

Pronto nos dimos cuenta de que mientras más tiempo pasábamos juntos, más comida le ofrecíamos, más cercano se volvía. Así que nos encariñamos con él y ahora es nuestro querido gato.

Aquí posando para la foto
Aquí posando para la foto

La salud de Galán siempre ha sido una prioridad para nosotros. Regularmente lo llevamos al veterinario, le aplicamos una pipeta para prevenir pulgas y evitar que se enferme a causa de estos molestos parásitos.

Siempre seguimos las recomendaciones del veterinario, como desparasitarlo y cuidar su alimentación para prevenir enfermedades. Somos muy diligentes en cumplir todas las indicaciones al pie de la letra.

Hace unos meses, Galán se enfermó y tuvo que someterse a un tratamiento de 21 días. Afortunadamente, superó esa etapa satisfactoriamente y no hubo nada de qué lamentarse. Durante ese tiempo, estuvimos muy pendientes de él y acudimos al veterinario ante cualquier cambio o síntoma extraño.

En una ocasión, comió algo que le cayó mal al estómago. Aún desconocemos qué pudo haber sido, pero eso le hizo perder peso. Sin embargo, ya se ha recuperado por completo. Galán tiene sus juguetes, pero también disfruta jugando con cualquier cosa que encuentre.

Es un gato noble y generoso. Incluso cuando le servíamos comida que originalmente no era para él, compartía su ración con otros gatos que estuvieran presentes. Sin embargo, mostraba su nobleza apartándose para que el otro felino pudiera comer y luego le mostrábamos que también le habíamos servido a él.

Galán descansando en la mesa, porque mi casa es grande, pero la mesa le gusta
Galán descansando en la mesa, porque mi casa es grande, pero la mesa le gusta

Galán tiene la costumbre de buscar los lugares más inusuales para descansar. Puede ser en medio del patio para disfrutar del sol, en la cama o incluso en la mesa y en un mueble que ha adoptado como su parque de diversiones. Hemos aprendido a no preocuparnos demasiado por eso, aunque deberíamos hacerlo. Para Galán, cualquier lugar es perfecto para tomar un merecido descanso.

Me ha sorprendido cómo Galán ha desarrollado su propio reloj interno. Aunque no pueda leer la hora, parece saber exactamente cuándo llega el momento de alimentarlo. Basta con que se acerque a mí para indicarme que son la 1 de la tarde o las 7:30 de la noche. Si alguna vez se retrasa en aparecer, es como si apareciera por arte de magia, exigiendo ser acariciado antes de disfrutar de su comida.

En casa, Galán es como un hijo más. Aunque detesta ir al veterinario y nos cuesta atraparlo, sabemos que es necesario para su bienestar. Respetamos sus momentos rebeldes y entendemos que no es algo frecuente, por lo que lo dejamos ser así en esas ocasiones.

Ojalá todos los gatos fueran como él, tan obediente y cariñoso. Al principio era algo arisco y un poco antipático, pero ahora es parte inseparable de nuestra familia. Galán sabe perfectamente cuando hablamos de él o cuando escucha su nombre.

Lamentablemente, muchas personas subestiman a los gatos y creen que no son cariñosos o que solo actúan por interés. Sin embargo, puedo afirmar con total certeza que los gatos son cariñosos por naturaleza, además de nobles y dignos de admiración.

Galán nos ha enseñado todo lo que hoy sabemos sobre los gatos. Es como tener un hijo, donde muchas personas te dan consejos y recomendaciones, pero una vez que comprendes su lenguaje y sabes qué necesitan, ya no necesitas traductores. Galán ha sido nuestro gran maestro en el mundo felino, enseñándonos a escuchar y entender a estos maravillosos seres.

La historia de Galán es solo una muestra del amor y la sabiduría que nuestros queridos animales pueden brindarnos. Su presencia en nuestras vidas es un regalo invaluable que nos inspira y nos llena de amor y gratitud. Galán, nuestro gato noble y elegante, ha dejado una huella imborrable en nuestros corazones y nos recuerda que el vínculo con nuestras mascotas es un tesoro que merece ser apreciado y cuidado en cada momento

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