InicioTu mascotaLa cachorra Lily llegó desde Perú a Caracas en autobús

La cachorra Lily llegó desde Perú a Caracas en autobús

Como parte de una conexión entre dos personas y una cachorra, llegó a Venezuela Lily, una perra peruana que traspasó fronteras con la finalidad de permanecer junto a sus dueñas venezolanas, sin importar el país o la nacionalidad.

Jhosleidy Herrera y Paola Hernández vivieron una travesía para traer a Lily a Caracas desde Perú, pese a los impedimentos económicos por los que transcurrían.

“Nuestra historia con Lily fue amor a primera vista, no pudimos resistirnos a la dulzura que transmitía. A pesar de ser una perra callejera ella era muy tímida y nos tenía miedo, así que tuvimos que ganarnos su confianza poco a poco. Al principio solo le dábamos comida y con el paso del tiempo la adoptamos y nos encariñamos a tal punto que cuando quisimos regresarnos a nuestro país, la primera opción fue traerla”, contó Herrera.

La decisión de viajar con ella a Venezuela no fue tomada deliberadamente, al contrario, fue un proceso de análisis y evaluación de las consecuencias, puesto que en principio los planes de ahorro eran para dos pasajes, luego empezaron a ahorrar para el de la peluda.
“Llegó un punto donde no estábamos bien económicamente, así que al tomar la decisión de llevarnos a Lily a Venezuela no se lo dijimos a nuestras familias, para evitar comentarios acerca de nuestra decisión. No iban a entender que ya no podíamos dejarla, así que simplemente empezamos a buscar las opciones más económicas y gastar solo en lo necesario”, relata.

En cuanto al viaje, Hernández explicó que fue casi imposible trasladarla, ya que en principio pensaron que podían viajar con la perra en autobús, debido a que un trabajador del terminal se los aseguró, pero al llegar el día del viaje se los prohibieron.

“Todo el terminal nos dijo que no, que no íbamos a viajar. Nos preguntaron qué dónde estaba su jaula, ya que Lily estaba en un bolso grande porque no teníamos dinero para comprar la jaula. Perdimos el autobús y solo lloramos pensando en que Lily se tenía que quedar, pero si ella se quedaba nosotras también. No nos íbamos sin ella”, relató.

Tuvieron que buscar la forma de resolver. Aunque el dinero que quedaba era para la comida del viaje y no tenían para comprar una jaula, no les importó y decidieron sacrificar el dinero dispuesto para la alimentación y buscar una jaula para viajar el mismo día y no perder los pasajes.

Decidieron tomar el dinero y comprar la jaula, pero no consiguieron una del tamaño de la perrita. “Por obra de Dios, un venezolano que vio nuestra preocupación nos dio la opción de hacer una caja de madera por menos dinero, así que aceptamos porque era la única solución, descompletamos el dinero de la comida, pero de que nos llevábamos a Lily no las llevábamos”, dijo.

El conductor aceptó que Lily viajara en la caja de madera dentro del maletero y ella resistió el largo viaje.

“Lily se portó muy bien; a pesar de estar en el maletero, aguantó. Cuando llegamos a Ecuador nos cambiamos de autobús y de allí hasta Venezuela viajó en las piernas, con un pañal puesto”, relató Hernández, mientras agregaba que algunas personas alimentaron a Lily y se portaron amables con la cachorra.

Contaron que desde Ecuador vieron a otros perritos viajando en autobús. “Lily no era la única; las personas aman a sus perros y no los abandonan,”, afirmaron.