Las mascotas pueden sufrir el desapego tras la vuelta a la normalidad

Los perros pueden verse más afectados por la ansiedad de separación que los gatos

Como casi todo, la pandemia también trastocó las relaciones entre humanos y sus mascotas. Por eso, uno de los interrogantes con la reciente vuelta a la normalidad es conocer qué ocurre con los animales de compañía cuando sus humanos pasan largas horas fuera de casa.

“Los animales sienten el desapego, porque perciben todo. Dependiendo de la estructura comportamental de cada especie lo puede sufrir más o menos”, señaló en una entrevista al medio argentino Página 12, Claudio Gerzovich Lis, médico veterinario y especialista en comportamiento animal

Sucede que, el sentimiento de soledad o aburrimiento, generados sobre todo al principio de la pandemia cuando la cuarentena más estricta llevó a estar más tiempo en casa, ha motivado a familias en todo el mundo a incorporar una mascota a sus vidas. Hecho que ahora tiene consecuencias negativas, sobretodo para los peludos, tras el desconfinamiento.

El desapego y la «vuelta a la normalidad»

Ahora bien, la reducción de casos de coronavirus, gracias al avance del plan de vacunación, y la consecuente “vuelta a la normalidad” provoca que muchas personas deban retomar sus actividades habituales y ya no pasarán tanto tiempo con sus mascotas.

“Los animales sienten el desapego. Si antes no estaba solo y de repente eso cambia, lo siente”, agregço Gerzovich Lis. En ese sentido, el experto precisó que es necesario establecer una diferencia entre los perros y los gatos: “El perro que es un animal social, de grupo, por lo que el cambio de estar permanentemente acompañado a quedarse solo puede ser bastante traumático. Y esto lo expresa de muchas maneras. Por ejemplo, entra en un cuadro de ansiedad, que se manifiesta con ladridos, rompiendo cosas, o con una mayor actividad descontrolada adentro de la casa”.

En cambio, “el gato suele adaptarse mucho mejor porque es un animal fundamentalmente territorial y si bien la presencia humana no le es indiferente, no tiene la misma magnitud la separación que para el perro”, agregó.

Asimismo, se debe diferenciar entre perros adultos y cachorros, puesto que los adultos -en los casos que no hayan presentado problemas antes de la cuarentena- se van a adaptar al cambio de rutina. Mientras que, los cachorros, que muy probablemente llegaron al hogar poco antes del inicio del confinamiento, pueden padecer mucho más el desapego porque pasaron mucho tiempo con sus dueños.

Los perros son más propensos que los gatos a sufrir la ansiedad por separación

Del objeto a la humanización.

Como parte del ciclo de la naturaleza, cuando una perra da a luz a una camada de cachorros, ella misma efectúa el proceso de desapego para que las crías maduren. Sin embargo, en la familia humana no se replica esa conducta. “La sociedad pasó de tratar al animal como cosa a considerarlo como un miembro más de la familia. Es decir, antes el perro era ‘algo’ que estaba en la terraza, atado, que nos cuidaba la casa, y esto atentaba contra el bienestar del animal. Ahora eso cambió, el perro es humanizado y eso no solo implica un trato con mayor cuidado, lo cual está muy bien y se celebra, sino que los humanos trasladan al perro manejos que incluso entre los humanos están mal. Por ejemplo, malcriarlo, no decirle que no a nada, no retarlo ni ponerle límites, termina afectando su conducta emocional”, explicó Gerzovich Lis.

En esta misma línea, entonces, una crianza basada en el hiperapego provoca que los perros tengan ansiedad por separación. “Es uno de los trastornos más frecuentes que veo, con diferentes síntomas”, sumó el especialista, quien reconoció haber recibido muchas consultas sobre este tema en el último tiempo.

¿Cómo manejar y tratar el desapego?

En caso de observar conductas problemáticas en las mascotas -sobre todo en perros- es vital que el tenedor se haga cargo de una situación que se ha creado.

Según explicó el etólogo veterinario, los animales pueden manifestar su malestar de diferentes maneras: rompiendo cosas cuando está solo, entonces el humano ve destruida sus pertenencias al regresar a casa; ladrando sin parar cuando el dueño no está, esta conducta generalmente es alertada por los vecinos; o bien manifestando señales de sufriendo, como llanto o decaimiento, que los mismos dueños pueden percibir.

“La forma de manejar todo esto la mayoría de las veces es la terapia comportamental”, señaló Gerzovich Lis, aunque aclaró que cuando llegan a niveles importantes se requiere el uso de medicación.

Algunos cachorros demuestran su ansiedad rompiendo objetos
Algunas recomendaciones para generar desapego y crear una rutina:
  • Los perros deben comer dos veces al día (mañana y noche) porque tienen digestiones de 12 horas. Por lo cual, no debe tener el alimento en el piso todo el día, sino solo unos 15 o 20 minutos y luego levantarlo.
  • No permitir que el perro siga al dueño a todos lados. Si se tiene la posibilidad, dejarlo en una zona de la casa, sin contacto, para practicar el desapego durante unas horas del día.
  • No hay necesidad de sacarlos tantas veces al día si se controla la ingesta de agua y alimentos con un horario ordenado.
  • Evitar la soledad absoluta: tratar de dejar al animal con alguien para que no sea tan brusco el cambio. En caso de que eso no sea posible, el dueño puede dejar una radio encendida (a un volumen moderado) y una prenda suya cerca del espacio del perro.
  • Si comienzan a aparecer problemas más graves, debe buscar ayuda profesional con un médico veterinario.
Evita la soledad absoluta y tratar de dejar al perrito con alguien para que no sea tan brusco el cambio

 

ENLACES PATROCINADOS