Oso sobrevivió al moquillo canino y volvió a caminar

Un mestizo grande con pelaje champagne llegó hace algún tiempo al sector Agua Salud, ubicado en el oeste caraqueño, a dos cuadras de la estación del metro. El perro no tenía dueño, pero rápidamente los vecinos le tomaron cariño, y comenzaron a alimentar a la mascota. Algunos lo llaman Oso, mientras que otros lo bautizaron como Catire y Gordo.

El pasado mes de septiembre el can presentó inapetencia, secreción ocular, nasal y decaimiento.

Preocupados por el estado del animal en situación de calle, una familia del sector le brindó cobijo y solicitó rápidamente la asistencia veterinaria del grupo Amir.

Los especialistas acudieron al lugar para examinar al perro y le diagnosticaron distemper o moquillo canino, además de un hemoparásito, lo que le produjo la pérdida de movilidad de los miembros posteriores.

A pesar de su condición crítica del estado de salud, la familia continuó dándole atención a Oso, contando con el apoyo médico veterinario frecuente para el monitoreo de la evolución del perro.

La paciencia y el cariño brindado, junto a las labores de aseo, alimentación, así como la aplicación del tratamiento y la realización de terapias diarias con un equipo artesanal rindieron sus frutos. Se logró que hoy, después de mes y medio, volviera el perro a caminar.

Oso ya sale de paseo tres veces al día y poco a poco recupera su salud, pero ahora con un techo seguro y una nueva familia humana que lo adoptó salvándolo de una muerte segura que le esperaba en las frías calles caraqueñas.

Enfermedad de cuidado

El moquillo en los perros es una enfermedad causada por el virus de la familia de Paramixoviridae, similar al del sarampión humano.

Esta patología infectocontagiosa viral es letal para los perros, afecta el aparato digestivo y respiratorio del animal. Además, en los casos graves compromete al sistema nervioso, explican los especialistas veterinarios.

Fiebre, pérdida del apetito, decaimiento en general, deshidratación, tos, dificultad para respirar, ojos enrojecidos, pérdida de peso, vómitos, diarreas, erupciones en la piel, salivación, movimientos de la mandíbula, inclinación de la cabeza o parálisis son algunos de los síntomas que presentan los perros cuando padecen del moquillo canino.

En el instagram @serviciosmedicoveterinarioamir señalan que la vacunación anual del perro reduce la aparición del moquillo canino y otras enfermedades, por lo que es importante cumplir con el plan de vacunas de las mascotas.

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