InicioOpiniónApariencias

Apariencias

La batalla legal para liberar a Maduro se mantiene en pie. Los abogados del Estado venezolano se han cansado de demostrar que no solo es una acción ilegal, sino que Maduro no puede estar preso de acuerdo a las leyes internacionales.

Y mientras alguien se ocupa de la liberación de Nicolás y Cilia —estoy seguro de que el discurso de Delcy tiene que ver con eso, porque es parte de la negociación— Jorge Rodríguez hace un video mostrando una terraza en La Guaira donde acaban de construir 800 viviendas provisorias para alojar a las personas damnificadas, hasta que se negocien o construyan casas para las familias que las perdieron en el doble terremoto que azotó el país el 24 de junio pasado. Pero, además, mostró otras terrazas que ya están listas para que se vayan construyendo más viviendas sobre la marcha. A tres meses de haber ocurrido esa tragedia y que en mi opinión personal es producto de Haarp, la reconstrucción de La Guaira no se ha detenido. Se seleccionan los espacios donde se va a edificar; hay varios diseños y modelos de viviendas, máquinas y trabajadores; laboran enconadamente para regresar a los guaireños a las mejores condiciones de vida. Eso sin olvidar que debe resolverse el problema de los bloques que fueron destruidos o afectados en la legendaria urbanización Oropeza Castillo en Guarenas, donde colapsaron los bloques 8 y 9, más otros que quizás tengan que ser demolidos. Igual situación ocurrió en Nueva Casarapa, Trapichito y Terrazas de Vicente Emilio Sojo.

Es decir, que, si bien la tragedia ocurrió en La Guaira, el país registró 6.500 muertos, más de 226.000 personas asistidas en hospitales, centros de emergencia y más de 60.000 viviendas con daños de distinta gravedad, con miles de inmuebles destruidos o en alto riesgo.

Con todo ese desastre encima, el gobierno no ha abandonado a su pueblo ni por un instante. Tiene gente trabajando día y noche para tratar de devolverles a las personas su vida. Ni por un instante, a pesar de las campañas maliciosas y pérfidas de las personas irracionales, de esas que apuestan al Estado 51.

Esto es necesario resaltarlo porque la tragedia de Katrina en Nueva Orleans, ocurrida en agosto del 2005, produjo dos mil muertos y las inundaciones generaron 200.000 millones de dólares en pérdidas. 21 años después, los ciudadanos siguen esperando una vivienda o una asistencia del Estado gringo. Y nosotros seguimos esperando a Cilia y a Nicolás.

2 COMENTARIOS

  1. Sin más que agregar se podría mencionar el colapso industrial del País debido a los daños causados por el doblete sísmicos a toda la red de trasmisión de energía eléctrica y a muchas fallas originadas por las medidas cohersitivas unilaterales exigidas por una oposición apátrida y sin ningún aprecio por el ser Venezolano. Nunca se había registrado en éste Pais que un pequeño grupusculo de apátridas hicieran tanto daño a sus coterráneos.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí