InicioOpiniónEl pandemóniumde 1826 (1)

El pandemóniumde 1826 (1)

La República de Colombia vivía una grave crisis política. Páez y el partido federal de Venezuela, bajo el deseo de reformar la Constitución de 1821, están en rebelión contra el gobierno central de Santander. En Panamá, Guayaquil, Quito, Cuenca y Cartagena se demanda igual cambio y la presencia del Libertador. La dirección política desde Bogotá ganaba oposición en los departamentos periféricos. El rígido legalismo, la marginación de las regiones, el limitado progreso económico, las divergencias con la élite gobernante, el espíritu autonomista enfrentado al centralismo institucionalizado, las diferencias locales y la no sujeción de las élites provinciales al centro eran las causas de la crisis, cuya raíz databa de 1822.

Bolívar, que había abandonado el país para liberar Quito y Perú, estuvo ausente por cuatro años de las necesidades nacionales. Buscó atajar las discordias con la Constitución boliviana, que solo agradó en algunos departamentos. En septiembre abandonó Lima para hacer frente a la situación. El pueblo creía ver en su retorno la salvación del país. En Quito entiende que se necesita una reforma de la hacienda. Las rentas eran bajas y la burocracia, creciente. Las gentes, aquejadas por los impuestos y las reclutas, no soportaban más aquella realidad. En carta a Santander, critica el escenario que presencia: “El Sur no gusta del Norte: las costas no gustan de la sierra. Venezuela no gusta de Cundinamarca: Cundinamarca sufre los desórdenes de Venezuela. El ejército está descontento, y hasta indignado por los reglamentos que se le dan”.

En Pasto observa la educación descuidada. En Popayán conoce el fracaso de O’Leary para persuadir a Páez y el rechazo de Bogotá a su fórmula boliviana. El 11 de noviembre en Tocaima se reúne con Santander en persona. El Libertador promete extinguir la rebelión de Venezuela y Santander a reformar las instituciones. Bolívar ratifica a Santander en la vicepresidencia y aquel compromete apoyar en el Congreso el proyecto boliviano con la presidencia vitalicia, pero sin aceptar la vicepresidencia hereditaria. Asimismo, en establecer la Confederación con Perú y Bolivia. El Libertador, por otro lado, desiste de la dictadura comisoria, respeta el orden vigente y ambos apoyan una Constituyente.

Todo parecía estar resuelto…

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