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Aniquilación de los trabajadores

Trabajo, modificación planificada del mundo físico y del de las ideas sin la cual la civilización no existiría. Maldición bíblica que castiga el pecado original de aspirar a ser como dioses a través del conocimiento; podría elevarnos a la omnipotencia o aniquilarnos.

Paradójicamente, parte del trabajo humano está justamente destinado a evitarlo. Herramientas y máquinas amplifican y, a fin de cuentas, suplantan nuestras fuerzas; lo mismo sucede con la mayoría de nuestras facultades: la de pensar no es la excepción.

Mucho se habla sobre las capacidades de la inteligencia artificial; muy poco sobre sus efectos sociales. En su inteligentísimo artículo de 1891 El alma del hombre bajo el socialismo, afirmaba Oscar Wilde que todo el trabajo pesado, monótono, insalubre y degradante debía ser cumplido por máquinas, dejando libres a los humanos para la creación o para el supremo disfrute del vivir. Afirmaba nuestro esteta que ello solo sería posible en una sociedad socialista, donde las máquinas y la naturaleza pertenecieran a todos.

Por lógica, parecería inevitable la utopía planteada por el esteta irlandés. Pero la ilogicidad determina que cada vez más dos factores de la ecuación, el capital y la mercancía, estén monopolizados por una ínfima minoría, mientras que a la inmensa mayoría sólo le queda aportar el trabajo. Y pasadas dos centurias, máquinas cada vez más perfectas parecen cada vez más competentes para suplantar trabajadores que nada poseen.

¿Cómo prevén los propietarios del mundo este futuro donde pocos poseerán todo y todos poseerán casi nada? La primera parte de la respuesta es la misma de Marx, Engels y Wilde: el trabajo específicamente humano será reemplazado por el automatizado. Sobre la segunda interrogante, no hay más que evasivas y omisiones. En entrevista de 2025 para The Economist, el billonario Elon Musk (entonces jefe del Department of Government Efficiency) afirmó que la automatización facilitaría tal abundancia que el dinero devendría “irrelevante”, la inteligencia artificial superaría a la humana dentro de cinco años y el trabajo humano se volvería “opcional” en diez. Preguntémonos con qué efectos.

(https://www.economist.com/insider/the-insider/an-interview-with-elon-musk).

Recapitulemos datos sobre la concentración mundial de la propiedad. En El capital (1867) sostuvo Marx que la riqueza tiende a concentrarse en un número cada vez menor de manos. Infinidad de autores, entre ellos Thomas Piketty en Capital in the twenty one century (2013), confirman el aserto. El World Inequality Report certifica que “el 10% de los perceptores de ingresos gana más que el restante 90%, mientras que la mitad más pobre de la población global se apropia de menos del 10% del ingreso total global. La riqueza está todavía más concentrada en el 10% superior del estrato de los propietarios, que posee tres cuartas partes de la riqueza global, mientras que la mitad de la población con menores ingresos posee apenas el 2%.” (https://wir2026.wid.world/insight/executive-summary/).

Elon Musk, él solito, puso en la calle a 121.000 trabajadores en 2025.

Esta extrema desigualdad deriva de dos estrategias constantes del capital para optimizar su ganancia: elevar los precios de la mercancía que ofrece y rebajar los salarios de los trabajadores que la producen. Con contadas excepciones, ambos preceptos rigen desde la aparición del capitalismo hasta hoy: son sus principios existenciales, pues la ganancia o plusvalía del capital deriva de que el trabajador añada a la materia prima un valor que no le es remunerado. No hay recurso, trampa o crimen que el capital se haya ahorrado para mantener ingresos altos y costos laborales mínimos: policías, ejércitos, políticos sobornables, religiosos, medios corruptos, legislaciones antilaborales, rompehuelgas, traslado de parques industriales a países con mano de obra casi gratuita, guerras.

¿En virtud de cuál razón, con cuál fundamento entonces el capital pondría a disposición de todos una “abundancia” no pagada con un dinero que “perdería significado” ni por un trabajo que se haría “opcional”? Yo te voy a decir una: el socialismo o su fase superior, el comunismo. Sólo con la propiedad social de fuerzas productivas automatizadas se haría gratuitamente disponible para todos el producto de éstas.

Sin ello, el mundo futuro integralmente automatizado funcionaría única y exclusivamente primero solo para el 10% y finalmente para el 1% de los propietarios del 90% y luego del 99% de la riqueza. ¿Lo duda usted? El mismo Elon Musk, profeta del trabajo “optativo”, durante su breve paso por el Department of Government Efficiency entre enero y mayo de 2025, puso en la calle 121.000 trabajadores. Nada de “abundancia”, nada de “trabajo optativo” o de dinero “irrelevante”. El brutal destino del trabajador prescindible no es otro que la cesantía y la indigencia. O, en última instancia, la eliminación masiva.

Idéntica desorientación patética lucen otras propuestas para enfrentar el problema. La del ingreso básico universal postula entregar a todos periódicamente sumas de dinero para cubrir sus necesidades, trabajen o no. Viable en un sistema socialista, resulta contraria a la lógica y la práctica misma del capitalismo que el 10% de propietarios de cerca del 90% de los bienes del mundo los dediquen a pensionar gratuitamente al resto de la humanidad.

Sam Altman, de OpenAI, reconoce que la informática reduce la demanda de trabajo humano, y se limita a recomendar mecanismos de redistribución. Sundar Pichai, de Google, aconseja resignación porque toda revolución tecnológica elimina empleos y crea otros nuevos (aunque la informática podría abolirlos definitivamente).

Asombra que los agudos gerentes de transformación tan definitiva en los medios de producción sean tan obtusos a la hora de prever sus consecuencias. Por algo todos los billonarios del planeta están construyendo inexpugnables bunkers donde refugiarse. “¡Socialismo o barbarie!” planteaba Rosa Luxemburgo en 1916. Socialismo o extinción es la nueva consigna de la clase trabajadora, sin otro destino alternativo que ser suplantada y destruida por los mecanismos informáticos que ella misma ha fabricado.

4 COMENTARIOS

  1. Hoy todo esto está sucediendo en Venezuela principal mente en las entidades donde la tecnología en computadoras están más presente por ejemplo los Banco privados en cuálquier momento su mano humana administrativa ba hacer suplantada por la inteligencia artificial y la de limpieza, obrera o contratista de servicio por robos. El avance tecnológico prácticamente está hecho para crear beneficio para la clase muy rica mientras. Para la población más pobre lo llevará ala miseria la mal llamada clase media en 50 años será pobre.

  2. Se olvidan de 2 factores importantes e importantas:la naturaleza ,el medioambiente, el planeta y las pestes no quimicas…

  3. El cambio es ineludible, y está aniquilandonos, somos simplemente desechables, lo vivimos día a día, en todo el planeta tierra, es como un tsunami, cuando el COVID, pudimos ver la punta del iceberg, todo cambió, se paralizó, se confinó, se vacuno, luego supimos que vendría otra ola de destrucción, el caos (despidos, migración, inseguridad, violencia, destrucción de empresas), el clima(altas temperaturas , incendios, terremotos, lluvias, vientos, tornados, tifones, inundaciones, deslaves, grietas), las guerras, exterminios, invasiones, secuestros, dominación, imposición a la fuerza.

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