El presidente de la República, Nicolás Maduro, afirmó que Venezuela es un país de gente decente, humana, trabajadora y noble. «Deben cesar esas afirmaciones de compararnos con grupos criminales».
Desde el Teatro Teresa Carreño, en Caracas, durante su participación el Consejo Nacional por la Soberanía y la Paz, capítulo sectorial y estadal, el jefe de Estado condenó la xenofobia que vincula a la identidad nacional con la criminalidad.
Al respecto, informó sobre la llegada del vuelo número 77 del Plan Vuelta a la Patria proveniente de Estados Unidos, destacando que el acuerdo se logró para que el plan rescatara a ciudadanos venezolanos.
«Acaba de llegar ahorita en la tarde un avión de EEUU Es el avión número 77 que llega desde el mes de febrero… para que el plan Vuelta a la Patria rescatara a nuestros hermanos venezolanos que fueron secuestrados en las cárceles del ICE en los Estados Unidos», detalló.
Maduro detalló que 77 vuelos han repatriado a 17.947 migrantes venezolanos, muchos de ellos secuestrados en cárceles del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EEUU (ICE, por sus siglas en inglés), y criticó los señalamientos discriminatorios y xenofóbicos que asocian la identidad venezolana con bandas criminales.
Expresó a todo aquel que salió por razones económica o por cualquier otro motivo, que «aquí está su tierra, aquí está su Patria, Venezuela. Se la estamos cuidando para que usted regrese más pronto que tarde».
Por otra parte, el presidente dedicó una parte de su intervención a condenar el trato que han recibido los migrantes venezolanos en el exterior, especialmente en EEUU «Pretenden mentir todos los días y decir que los venezolanos son algo así como una derivación de una banda criminal que derrotamos aquí, que exterminamos aquí, el famoso Tren de Aragua», recordó.
Fue enfático en desvincular a los connacionales de los grupos delictivos: «Ni la gente de Aragua es del Tren de Aragua, ni Venezuela es del Tren de Aragua.
Reafirmó que la migración venezolana es atribuida a la guerra económica que, impulsada desde el imperio y sus aliados, ha pretendido destruir el cuerpo y el alma económica, social y política de la nación.
No a la guerra
El mandatario nacional insistió que Venezuela no quiere guerra. Enfatizó la necesidad de construir un gran movimiento nacional e internacional, sectorizado, que continúe fortaleciendo el consenso contra la guerra y en favor de la paz en el Caribe.
Destacó que gracias a la propuesta de la Asamblea Nacional de constituir un consenso por la soberanía y la paz y convocar a todo el país, se ha hecho un gran trabajo, porque Venezuela cuenta con un gran grupo de venezolanos que quiere armonía, diálogo, paz y entendimiento.
“Not war, just peace, not war” (no a la guerra, solo paz), exclamó el jefe de Estado y exhortó a una movilización sin precedentes de diversos actores de la sociedad para unirse bajo una consigna clara: «Decirle no a la guerra en el Caribe, no a la guerra en Sudamérica, sí a la paz».
Afirmó que se ha logrado un éxito fundamental en la unidad nacional. «Hoy se puede decir apenas a un mes de constituido el Consejo Nacional de Soberanía y Paz, que se ha hecho un gran trabajo, y hoy Venezuela goza de un consenso ampliamente mayoritario de venezolanos y venezolanas que queremos armonía, diálogo, paz, entendimiento», declaró.
«Todas las encuestas lo dicen… el 70%, 85% de los venezolanos repudian las amenazas militares de Estados Unidos contra la Venezuela pacífica, contra el Caribe. Hay otras que marcan 80%, 88%, yo las veo todas, 90%, 93%. Más del 85%, el 90% de venezolanos y venezolanas rechaza a quienes escondidos, o en Miami, llaman a invadir Venezuela», mencionó.
El presidente calificó como una cobardía el llamado a la intervención militar o al bombardeo de la nación desde el exterior.
Por otra parte, el dignatario apeló a la capacidad de influencia de cada grupo: «¿Cuánto pueden hacer el movimiento sindical? ¿Cuánto pueden hacer los pescadores? ¿Cuánto pueden hacer los empresarios en cada cámara? ¿Cuánto pueden hacer nuestros hermanos evangélicos y nuestras iglesias evangélicas y las iglesias católicas y los judíos para llegarle cada quien a su homólogo?».
El objetivo de esta amplia convocatoria es llevar «la verdad de Venezuela a todos los sectores sociales, culturales, políticos, económicos de la sociedad estadounidense» y desarticular cualquier amenaza. «No al cambio de régimen, que nos recuerda tanto a los a las fallidas guerras eternas de Afganistán, Irak, Libia, y pare usted de contar», arguyó.
Recordó que por este tipo de acciones injerencistas sobre los pueblos de América Latina han ocurrido hechos atroces que dejaron 30.000 desaparecidos en las dictaduras que vivió Argentina o del golpe de Estado de Augusto Pinochet en Chile, por citar algunos de los muchos ejemplos de la historia del continente.
“Hasta cuándo golpes de Estado de la CIA. América Latina no los quiere, no los necesita, los repudia”, puntualizó Maduro
Verdad de Venezuela
Durante su discurso, el presidente Maduro instruyó asumir una tarea con mayor profundidad y creatividad para llevar la verdad, la fuerza y voluntad de Paz de Venezuela a la opinión pública estadounidense. «Decirle al pueblo de Estados Unidos, no a la guerra, no queremos una guerra en el Caribe ni en Sudamérica», reiteró.
Destacó que las autoridades del norte están «fuera de época», donde «los supremacistas piensan que ellos ordenan y nosotros obedecemos», dijo ante los representantes de los sectores pesquero, universitario, de comunidades extranjeras, diputados, diputadas, líderes empresariales, culturales, sociales, de la clase obrera, líderes partidistas y medios de comunicación social, entre otros representantes, que hicieron acto de presencia en el encuentro.
Denunció una vez más que el imperio estadounidense, con su ideología supremacista, cree que puede «uniformar a todos en un solo pensamiento, en un solo orden y un solo mando (…) es una ideología negadora de la esencia humana, que es diálogo, armonía, sociedad, comunidad, respeto, diversidad”.




