El derecho a un orden social para el desarrollo sostenible de los individuos de un país se han visto cercenados con la aplicación de medidas unilaterales coercitivas coincidieron expertos durante el evento virtual denominado “El impacto negativo de las medidas coercitivas unilaterales en la realización del derecho al desarrollo.
Este foro fue presentado por el embajador de Venezuela ante la Organización de Naciones Unidas (ONU), Héctor Constant, quien señaló que la aplicación de las medidas coercitivas violentan la Carta de Naciones Unida y las relaciones entre países.
Seguidamente, la relatora especial sobre el impacto negativo de las medidas coercitivas unilaterales en el disfrute de los Derechos Humanos, Alena Douhan, precisó que desafortunadamente los países que en la actualidad están siendo objeto de sanciones unilaterales son privados en el desarrollo de lo laboral y lo económico.
En este sentido, Douhan apuntó que el objetivo de disminuir los índices de pobreza a escala mundial se ve ampliamente afectado por la imposición ilegal de sanciones, ya que a los países afectados se les cercena el derecho de acceder a la salud, alimentos, educación, tecnología entre otros.
Añadió que el sobrecumplimiento de las sanciones violentan gravemente los Derechos Humanos, pues no solo se afecta el desarrollo de los individuos sino su desarrollo general.
Por su parte, el experto independiente de la ONU, Alfred de Sayas, sostuvo que la imposición de medidas unilaterales buscan deponer los gobiernos legítimos para instaurar una falsa democracia que terminan ocasionando caos en los países afectados violentando su soberanía y territorialidad.
El profesor de la universidad del suroeste de ciencias políticas y derecho de China, Zhu Ying, señaló que el campo de aplicación de las medidas coercitivas es cada vez mayor y se ha concebido en los últimos tiempos como una norma extremadamente peligrosa.l




