En 1977, George Lucas cambió para siempre la historia del cine y de la cultura popular al estrenar Star Wars, dando origen a un fenómeno global sin precedentes. A lo largo de las décadas, esta icónica saga ha traspasado las pantallas grandes para consolidarse en generaciones de fanáticos alrededor de todo el mundo.
Con el paso del tiempo, los videojuegos de Star Wars han construido un legado igualmente imponente desde los primeros títulos de arcade hasta recientes propuestas más narrativas. Sin embargo, un género sumamente querido dentro de esta franquicia es el de las carreras. Desde el legendario Star Wars Episode I: Racer en los tiempos de la Nintendo 64, pasando por Racer Revenge. Ahora, de la mano de Fuse Games, con el apoyo de Lucasfilm Games y la distribución de Secret Mode, llega Star Wars: Galactic Racer con la ambiciosa tarea de revitalizar este legado en las plataformas modernas y nuevas generaciones.
Pero… ¿De qué va Star Wars Galactic Racer?
Star Wars: Galactic Racer es categorizado por su propia desarrolladora como un título «Runs-Based» (basado en carreras o partidas), marcando una distancia conceptual para no ser catalogado estrictamente bajo la etiqueta de un Roguelike o Roguelite.
En esta propuesta, el jugador se adentra de lleno en las competencias de speeders a través de diversos modos de juego. Su modo campaña se sitúa cronológicamente en la línea de tiempo de la saga entre el Episodio VI: El Retorno del Jedi y el Episodio VII: El Despertar de la Fuerza, después de la Batalla de Jakku. En esta trama, el jugador toma el papel de Shade, un piloto profesional que decide ingresar a la Liga Galáctica con un único objetivo en mente: destronar al vigente campeón, Kestar Bool.

Personalmente, considero que si bien la campaña cuenta con una gran variedad de personajes interesantes (tanto rostros completamente nuevos como apariciones de otros ya vistos en diversos medios de Star Wars que aportan buenas dosis de fan service), el título no logra aprovecharlos a todos al máximo a diferencia de otras propuestas recientes de la franquicia en los videojuegos.
En este apartado, el mayor problema recae sobre Shade, el protagonista de la historia, quien peca de ser un personaje poco interesante y impulsado por motivaciones bastante superficiales que no logran conectar del todo con el jugador.
Inicialmente, el jugador puede personalizar a Shade de una manera bastante limitada antes de dar comienzo a la campaña. Permite modificar su atuendo, el casco, su fenotipo (pudiendo seleccionar si es hombre o mujer) e incluso la tonalidad de su voz. Sin duda alguna, esta sección representa la parte más floja y austera de todos los elementos de personalización con los que cuenta el juego.

Un roguelike que sabe a roguelike pero que no es un roguelike
Tal y como mencioné al inicio, Fuse Games prefiere definir a Star Wars: Galactic Racer como un juego «basado en partidas/carreras», jugando con la ambigüedad del término «runs» dentro del vocabulario del gaming. La campaña se enfoca en la participación del jugador dentro de la Liga Galáctica para derrocar a Kestar Bool; sin embargo, no es un recorrido lineal. Es una experiencia fundamentada en aprender de los errores, ensayar y mejorar progresivamente a través del tiempo, tal como le ocurriría a cualquier piloto en la vida real.
La campaña está dividida por actos y, en cada uno de ellos, el jugador debe competir a través de diversos eventos dentro de un mismo planeta. Las pruebas varían desde carreras tradicionales, eventos de eliminación, desafíos a contra reloj paradas «en los pits» para adquirir mejoras con Habi (la ingeniera de especie Ardennian compañera de Shade), hasta encuentros aleatorios con otros competidores que podrán ofrecerte opciones que te beneficiarán o amenazarte con dañar tu speeder antes de la carrera y que explotes cuando arranques antes de poder aspirar a avanzar al siguiente bloque.

Para poder competir en la Liga, el jugador necesita Fichas de Liga, dependiendo enteramente de ellas para mantenerse activo dentro del circuito. Si el jugador se queda sin fichas tras ser derrotado repetidamente o tras haberse estampado con la pared o haber sido víctima de otro competidor una cantidad determinante de ocasiones, quedará eliminado por completo y tendrá que iniciar desde cero el acto en el que se encontraba.
Marca tu propio estilo como piloto en Star Wars Galactic Racer
Afortunadamente, antes de reiniciar una nueva gira, el progreso previo se traduce en desbloqueables. El jugador irá obteniendo diversos estilos de corredor, piezas, habilidades y favores que favorecerán la siguiente «run» según las preferencias de cada usuario, obligándolo a tomar decisiones constantes al armar su propio arquetipo o «build» como piloto.
A continuación, simplifico cada uno de los elementos principales que permiten al jugador crecer dentro de las pistas:
- Estilos de Corredor: Existen 14 estilos para desbloquear y probar; estos cuentan con rasgos y habilidades únicos que modifican directamente la jugabilidad en pista.
- Mejoras: Una vez aplicadas, aumentan una de las 6 estadísticas base del vehículo y contribuyen a su velocidad general. Estas estadísticas fundamentales son: maniobrabilidad en curvas, postcombustión, resistencia, propulsor de embestida, batería y, según el vehículo, derrape (para el landspeeder), ráfaga cinética (para la speeder bike) o inclinación lateral (para el skim speeder).
- Partes: Las piezas instaladas proporcionan efectos pasivos que modifican el comportamiento del vehículo según su estado y el entorno de la carrera. Cuentan con distintos niveles de rareza; a mayor rareza, más potente es el efecto. Al comenzar, se pueden instalar hasta 4 piezas en cada speeder, las cuales deben actuar en sinergia con tu estilo de pilotaje, condiciones planetarias y efectos de estado.
- Habilidades: Se pueden activar en pista para obtener ventajas ofensivas o defensivas. Hay una amplia variedad por descubrir y mejorar, permitiendo equipar hasta 5 en el vehículo.

Además, cada «run» recompensa al jugador con Tuning Points, una divisa que puede ser utilizada en el garaje para desbloquear nuevos vehículos y mejorar de forma permanente sus estadísticas base hasta cierto punto.
Usa el speeder que más se adapte a tu estilo de juego
En Star Wars: Galactic Racer, el jugador cuenta con 3 clases de speeders diferentes, cada una con una característica especial que la distingue de las demás:
- El Landspeeder: Es el vehículo más equilibrado de los tres. Cuenta con un diseño robusto pero mantiene una velocidad respetable y alta estabilidad ante daños ambientales o colisiones con rivales. Su especialidad es la capacidad de ejecutar derrapes controlados, facilitando tomar curvas cerradas sin perder impulso.
- La Speeder Bike: Un vehículo pequeño, sumamente ágil y con una aceleración brutal. Permite una maniobrabilidad superior en trazos estrechos y giros pronunciados; no obstante, peca de ser frágil ante el daño y de ofrecer un rendimiento poco sustentable a largo plazo si no se dominan los primeros puestos desde el inicio.
- El Skim Speeder: Funciona como un híbrido entre los dos anteriores. Su cualidad única es la capacidad de inclinarse ampliamente y ponerse de costado, permitiendo al jugador deslizarse con fluidez y elegancia al entrar y salir de curvas pronunciadas.
Star Wars Galactic Racer tiene dos mecánicas de aceleración. La primera es el postquemador, el turbo convencional presente en la mayoría de títulos del género. La segunda mecánica es el Ramjet, un propulsor secundario que otorga un incremento de velocidad descomunal pero conlleva riesgos de sobrecalentamiento.

Usar el Ramjet en exceso cambiará la barra azul de estado a rojo. Al entrar en la «Zona Roja», el vehículo se recalienta y corre el peligro de explotar. Sin embargo, ciertas habilidades y estilos de juego otorgan ventajas adicionales al mantenerse en este estado crítico, convirtiéndolo en un sistema de alto riesgo y gran recompensa.
Saber alternar entre el postquemador y el Ramjet para sostener velocidades elevadas, así como entender el momento exacto para activar cada uno, es la clave definitiva para escalar hacia la cima de la Liga Galáctica.
No se olvidaron de los clásicos Pods
Si bien el garaje principal se concentra en los 3 tipos de speeders mencionados, es gratificante señalar que Galactic Racer también rinde tributo a los legendarios Podracers, los icónicos vehículos introducidos originalmente en Star Wars: Episodio I – La Amenaza Fantasma.
Los podracers son máquinas extremadamente rápidas pero frágiles al impacto. Aunque no es posible seleccionarlos libremente como un vehículo principal dentro del garaje base, el juego permite pilotarlos en momentos clave de la campaña y en modos específicos dentro del apartado multijugador.

Siete planetas y muchas pistas que tendrás que conocer
Desde su lanzamiento, Star Wars: Galactic Racer cuenta con un total de 7 planetas icónicos vistos en diversos medios de la saga, cada uno portando características geográficas y climáticas muy marcadas que cambian la jugabilidad en pista. La lista de ubicaciones incluye:
- Jakku
- Lantaana
- Ando Prime
- Sentinel One
- Derven Acos
- Crait
- Tatooine
En este punto, es justo reconocer que Fuse Games fue sumamente astuto en el diseño de niveles. Aunque en papel pueda parecer que hay solo una pista por planeta, la realidad es que cada ubicación cuenta con un circuito masivo y complejo. En cada carrera, el sistema selecciona una sección específica de esa gran pista, abriendo o cerrando atajos, o haciendo correr al jugador en sentido inverso dependiendo de el tipo de carrera que se esté corriendo. Esto genera la ilusión constante de estar compitiendo en un trazado totalmente nuevo.
Esta decisión de diseño resulta un acierto rotundo, ya que logra que la experiencia se sienta fresca y variada cada vez que te adentras en un circuito pese a no disponer de una gran cantidad de planetas disponibles de lanzamiento.

Adentrémonos al modo multijugador
Durante mi acceso de prueba anticipado como prensa, se organizaron algunas sesiones para que otros colegas y algunos creadores de contenido especializados en Star Wars pudiéramos echarle un primer vistazo al modo multijugador debido a la cantidad limitada de personas jugando de manera simultánea previo a su lanzamiento oficial.
Disponible para hasta 12 jugadores por sala (con crossplay habilitado entre jugadores de consola y PC), el juego cuenta con cuatro modo de juego, divididos entre Giras (Gira Multijugador con Speeders o Gira de Carrera de Pods para hasta 8 jugadores) con mejoras, habilidades y piezas, mientras que en las Carreras Rápidas (Carreras Rápidas de Speeders o Carreras Rápidas de Pods para hasta 8 jugadores) se corre directamente sin algún tipo de mejora.

Acá, el jugador puede ir desbloqueando personajes jugables a medida que sube de nivel, cada uno equipado con su propio estilo de corredor y rasgos que brindan mejoras predeterminadas. Eso sí, acá no importa qué tipo de speeder uses, ya que puedes seleccionar cualquiera de los tres principales sin importar el personaje que escojas.
Cuidado con el efecto Snowball
Lamentablemente, durante las partidas muchos notamos que el modo Gira tiene un problema: Un notorio efecto bola de nieve que solo beneficia al que se mantiene a la cabeza durante las primeras pistas. Debido a que los jugadores pueden apostar prediciendo en qué posición quedarán tras pasar la línea de meta, quien lo logre en el primer puesto recibirá más créditos, por lo que podrá adquirir mejoras adicionales. Por lo tanto, si esto se repite en pistas adicionales, su ventaja ante los demás competidores será sumamente notoria en la pista, haciendo casi imposible adelantarlo.
Otro aspecto negativo es que, al momento de escribir este artículo, el multijugador no cuenta con la posibilidad de realizar partidas privadas ni un sistema de rankeds para los más «tryhards» o elementos visuales de telemetría para saber qué tanto ping tienes.
Es importante mencionar que, debido a que fue una experiencia algo limitada que no siempre lograba llenar todas las salas, es muy probable que la experiencia general sea sustancialmente distinta a la reflejada en esta reseña.
Otros modos de juego que podrás disfrutar
Más allá de la campaña principal, el título ofrece una sección de desafíos individuales donde el jugador puede atravesar escenarios de diversa dificultad protagonizados por los diferentes corredores rivales de la historia, cada uno enfocado en el estilo de corredor y personalidad de cada personaje. A medida que vayas avanzando con los escenarios, irás desbloqueando más para el resto de personajes. Completar estos retos da recompensas que sirven para mejorar y personalizar los speeders de cara a la campaña principal.
También está el modo arcade, un modo mayormente centrado en completar ciertas pistas en determinado límite de tiempo a través de diversos modos como Vuelo de Prueba, Carreras de Pods, pistas de precisión, conducción en condiciones del terreno como ácido, calor y hielo, entre otras cosas. A diferencia del modo multijugador, acá los jugadores si podrán ver una especie de tabla de posiciones de tiempo con sus amigos que también posean el juego.

Si bien, estos modos de juego adicionales sin duda alguna ofrecen un poco más de contenido retador y horas de juego que sin duda alguna se disfrutan, siento que a largo plazo no representan algo sustancial.
Por otro lado, me parece impresionante que el jugador no tenga la posibilidad de hacer Giras o Carreras rápidas con bots fuera del modo campaña, simplemente en modo offline como otros títulos del genero.
La personalización de Speeders en Star Wars Galactic Racer
El sueño de cualquier apasionado del universo de Star Wars es poder diseñar su propia nave o vehículo, y en Galactic Racer, Fuse Games cumple parte de esa fantasía gracias a un sistema de personalización sumamente completo en el apartado mecánico y estético de las naves.
Haciendo uso de los Kit Points (divisa que se obtiene progresivamente en todos los modos de juego), el jugador puede desbloquear una gran variedad de modelos, esquemas de pintura y patrones para las tres categorías de speeders. Un aspecto sumamente positivo es que muchos de estos componentes visuales son intercambiables entre sí, permitiendo realizar combinaciones únicas (mash-ups) entre estilos de modelos totalmente diferentes.

Por su parte, en el modo multijugador, la comunidad puede ir desbloqueando patrones adicionales, recolores, banners e insignias para su perfil de corredor al completar misiones diarias o al subir de nivel jugando con personajes específicos.
En líneas generales, el área de personalización luce bastante sólida y satisfactoria en lo que respecta a los speeders. Sin embargo, vuelve a dejar un sabor amargo en lo relativo a la edición de los personajes jugables y en la variedad de recompensas cosméticas exclusivas del multijugador, las cuales se sienten algo escasas.
Lamentablemente, esta personalización anteriormente mencionada solo se limita a los tres tipos de speeders principales. Los Pods tradicionales no pueden ser personalizados.
Hablemos de su apartado gráfico y rendimiento
En el plano visual, el trabajo de Fuse Games es impecable. La sensación de velocidad está excelentemente lograda gracias a efectos de desenfoque bien aplicados, partículas de polvo, nieve o arena según el planeta, y modelados de vehículos con gran nivel de detalle técnico. A través del modo foto, el jugador puede deleitarse muchísimo más con el nivel gráfico con el que Star Wars: Galactic Racer cuenta pese a no ser un juego con gráficos hiperrealistas.
Lo que sí mejoraría es la manera en la que algunos personajes se expresan durante el modo campaña ya que, en ocasiones, los personajes hablan mientras que el modelo mantiene la boca completamente cerrada.
A nivel de rendimiento, el juego mantiene una tasa de FPS sumamente estable en la mayoría de sus modos (incluso pese a que ya es tiempo de actualizar algunos componentes en mi PC), algo vital para un título de carreras donde un milisegundo de retraso puede significar estrellarse contra una pared.
Pese a lo positivo, no puedo negar que en muy contadas ocasiones extremadamente específicas sufrí de algunos crasheos en el juego, sobre todo al momento de salirme de alguna cola en el modo multijugador.
Un trabajo sonoro muy bien logrado
El apartado de audio también merece un reconocimiento especial. Los efectos de sonido de los motores, el silbido característico del viento al pasar a milímetros de las rocas y el rugido del Ramjet al entrar en la Zona Roja están ejecutados de forma magistral. Además, la banda sonora acompaña cada competencia combinando acordes orquestales clásicos de la saga con ritmos electrónicos más modernos y acelerados, elevando la tensión y la adrenalina en cada vuelta.
Conclusión
Star Wars: Galactic Racer logra posicionarse como una propuesta sumamente sólida, adictiva y llena de adrenalina que hace un trabajo completamente honesto al momento de rendirle tributo a los juegos de carreras de la franquicia. Con una estructura «Runs-Based» que premia el aprendizaje y el error, el juego sobresale al presentar adecuadamente una creación de «builds» en un juego de carreras con un inteligente diseño de pistas modulares y un apartado técnico que transmite la sensación de velocidad con un rendimiento impecable. A esto se le suma un trabajo sonoro brillante, haciendo que cada rugido de los speeders provoque tener una nueva maratón de Star Wars.

No obstante, el título no está exento de asperezas que le impiden alcanzar la perfección absoluta. La precaria caracterización y personalización del protagonista a través de la campaña, el sentimiento inicial de desequilibrio en el modo multijugador y algunas ausencias que sin duda alguna hacen falta como partidas con bots fuera de la campaña o la imposibilidad de personalizar los icónicos Pods, son algunos de los malos sabores que me dejan esta experiencia.
Pese a esto, Fuse Games, Lucasfilm Games y Secret Mode entregan una obra sumamente disfrutable que no solo revitaliza las competencias de speeders para la generación actual de consolas y de jugadores, sino que se consagra como un regreso imperdible a las pistas para cualquier entusiasta del género de carreras y sobre todo, cualquier amante de todo lo que representa Star Wars y su galaxia muy, muy lejana.
Esta reseña fue realiada en PC gracias al código cedido por Secret Mode. Star Wars: Galactic Racer llega el 6 de octubre a PlayStation 5, Xbox Series X|S y PC.








