Desde que declararon la cuarenta, el pasado 16 de marzo, son muchas las cosas que han cambiado en la vida de los residentes de la ciudad de La Victoria, municipio Ribas, estado Aragua, quienes se han tenido que acostumbrar a hacer todo desde casa.
Sin embargo, esto ha servido para reestructurar los espacios de esparcimiento y ha dado paso al rescate de los juegos tradicionales, que en algún momento, se habían perdido.
Ejemplo de ello, es lo que se evidencia en comunidades de la zona norte de la ciudad, en donde se ha vuelto habitual observar a los chamos, en compañía de sus padres, jugar bingo desde los balcones o ventanas de sus hogares, respetando el distanciamiento social y las medidas preventivas contra el covid-19.
De igual forma, los padres y representantes han estipulado dos horas de juego diarias. En este periodo de tiempo los chamos salen a la calle con sus respectivos tapabocas y guantes, y disfrutan de juegos como la ere, metras, perinolas y una que otra caimanera de fútbol, todo bajo estrictas medidas de protección.
Los juegos digitales también han ganado terreno dentro de las comunidades de la zona. Muchos hacen una pausa en sus quehaceres diarios para disfrutar de juegos de mesas a través de sus dispositivos móviles o computadores, esperanzados de que pronto llegará el momento en donde las reuniones y encuentros sociales se podrán realizar sin temor alguno.
Solidarios. Cabe destacar que ante la ausencia del servicio de agua potable en algunas comunidades de la zona, un grupo de hombres se arman diariamente de carruchas y pimpinas para garantizar la distribución de agua a los hogares del sector.
Además, varios vecinos hicieron una “vaca” y obtuvieron más de 300 metros de manguera que les permite surtirse de agua desde el tanque de El Calvario. Con esta acción solidaria se benefician más de cien familias del sector Coro Coro y otras zonas adyacentes.
También organizan, por lo menos una vez a la semana, un “comelona” para garantizar la alimentación a las personas vulnerables o que no cuentan con los recursos necesarios para adquirir alimentos.
Protección. En cuanto a las medidas preventivas para evitar contagios de covid-19 en la localidad, los comerciantes cumplen con todos los parámetros de seguridad e higiene exigidos por el gobierno regional y municipal, entre los que destacan el uso obligatorio del tapabocas y el gel antibacterial antes de ingresar a los establecimientos. De igual forma, es indispensable mantener una distancia prudencial entre una persona y otra.
Situaciones similares se observan en algunos hogares, son muchas las personas que tienen un dispensador de agua con cloro en las entradas de sus viviendas para lavarse las manos cuando entren.
De igual forma, se ha vuelto habitual observar a los ciudadanos saludarse con el codo o haciendo reverencias, para muchos la prevención es la mejor vacuna contra el covid-19, pero en La Victoria, sus ciudadanos no pierden la esperanza de volverse a dar abrazos y reunirse en grupos algún día.






