La escritura de Comprensión de Venezuela, obra ensayística por el venezolano Mariano Picón Salas, fue concluida en 1948 y publicada inicialmente en 1949. Se conocen varias ediciones posteriores, por nombrar alguna de ellas, conocemos la que hace Ediciones Aguilar, Madrid, 1955, con prólogo de Hernando Téllez. La edición que comentamos hoy le corresponde a Ediciones Bicentenario de Carabobo, Caracas, 2021. Esta edición cuenta con un prólogo por el poeta y ensayista venezolano Guillermo Sucre. La misma, reúne once ensayos escritos en momentos diferentes, ordenados de la manera siguiente: Comprensión de Venezuela (1948); Rumbo y problemática de nuestra historia; Paseo por nuestra poesía (De 1880 – 1940); Perfil de Caracas (1945); Proceso del pensamiento venezolano; Antítesis y tesis de nuestro historia; Notas sobre el problema de nuestra cultura; Auditorio de juventud; Un joven arquetipo; Caracas (1920); Caracas (1957).
Leer esta obra de Mariano Picón Salas es como realizar un viaje a través del territorio venezolano, haciendo prolongadas pausas en momentos de nuestra historia, donde necesariamente hay que sumergirse en los controversiales procesos históricos que han signado nuestro país; con una sensibilidad que nos haga vivir la historia, no como asunto inerte encallado en los predios del pasado; sino escuchando con atento asombro, sus ecos, resonancias y vibraciones latentes, que aún conviven con las voces que nombran y enuncian nuestro presente; no menos controversial, contradictorio y complejo, que el de aquellos momentos vividos en Venezuela en el siglo XIX y la primera mitad del siglo XX; algunos de ellos, tratados en estos ensayos que configuran las reflexivas y analíticas páginas del referido libro: Comprensión de Venezuela.
Analiza Mariano Picón Salas en esta obra ensayística, procesos políticos y de poder, caracterizados por una notable presencia de caudillos, dictaduras, confrontaciones y levantamientos; que signaron por décadas el destino de Venezuela, inmersa en continuas controversias y contradicciones. También, analiza Picón Salas en este libro aspectos de la vida del venezolano asociados a la cultura, la educación, la creación literaria y artística en el país. Por otra parte, enfatiza con hondura, sobre aspectos fundamentales relacionados con la agricultura, haciendo hincapié, en aquella Venezuela productora de cacao, café, entre otros rublos, que definieron por mucho tiempo la economía y las dinámicas de mercado en el ámbito nacional e internacional. Asimismo, hace especial referencia a los cambios sustanciales suscitados en el país con los inicios, desarrollo y expansión de la explotación petrolera. Sin embargo, cabe señalar, que Picón Salas nutre su obra ensayística con agudas reflexiones sobre la cultura y la educación, como piezas fundamentales para el desarrollo y crecimiento de un país; es decir, de esa Venezuela, en cuya historia, confluyen las más variadas vertientes y manifestaciones culturales, no dispersas o aisladas; sino fusionadas en el diario acontecer en la vida del venezolano, tales como: costumbres, tradiciones, folklore, creencias, el habla, gastronomía, religión, ciencias, entre otros; que hacen del venezolano habitante de un territorio, que a pesar de tantas heridas, rupturas, fisuras y segmentaciones, heredadas y sufridas, desde todos los rincones de su historia, se mantiene sostenida y tejida por los hilos de una espiritualidad, que aún mueve con pasión la danza indetenible de su identidad y de su cultura.
Leemos en el prólogo escrito por Guillermo Sucre, lo siguiente:
La tarea del ensayista para Picón Salas no es la de un simple cronista que cuenta hechos o expone un pensamiento ya establecido y aceptado, sino algo más radical: trastocar los campos de una axiología rutinaria, situarse si fuera necesario contra corriente contra corriente, constituir la realidad a partir de su esclarecimiento más descarnado…Un ensayista no es un simple divulgador de ideas, ni siquiera un muy hábil sistematizador de ellas. Un ensayista introduce la vida – y aun su propia vida – en la reflexión; un filósofo practica más bien una operación inversa: introduce la reflexión en la vida.
Comenta también en el prólogo Guillermo Sucre que el libro Comprensión de Venezuela fue concluido en 1948; y que justamente en ese año parecía consolidarse, por primera vez en la historia venezolana, un régimen democrático, un sistema de libertades plenas y de grandes reformas sociales y económicas. Y agrega: que todo ello se resumía en un hecho que para Picón Salas era quizás el primordial: La vida del país regida por un pensamiento civilista, por líderes modernos y no por caudillos militares; por valores de convivencia y por una búsqueda de creación y progreso colectivos. Y al referirse específicamente al ensayo: El problema de la cultura, asevera, que para Picón Salas, dicho problema, reside en la educación misma. Guillermo Sucre, considera este ensayo como texto central de esta obra por muchas razones. Una de esas razones pudiera ser, porque toca puntos concretos de nuestro sistema educativo, pero, no lo hace con la mentalidad del pedagogo ya tradicional en Venezuela cuyas soluciones tienden a ver los árboles y no el bosque; Picón Salas, por el contrario, se preocupa por una visión amplia y totalizadora. Por otra parte, agrega Guillermo sucre en este nutrido prólogo, que en opinión de Picón Salas, los fundamentos de que ha carecido nuestra educación, son los de una filosofía y una política. De allí, que el mismo Salas advierta:
Lo peor que le puede ocurrir a Venezuela es que al amparo de un presupuesto próvido como el de la riqueza petrolera vuelva sobre el Estado nos tocásemos en un país de burócratas y parásitos.
Creo que la lectura de Comprensión de Venezuela puede contribuir, sin temor a equivocarnos, a despertar una sensibilidad, a veces adormecida, que se hace urgente y fundamental, para sentirnos partícipes de una historia que abraza la universalidad de la vida; en todos sus vertientes y manifestaciones, distantes de asfixiantes localismos y aislamientos, que en nada contribuyen con el desarrollo cultural de la humanidad. En algún párrafo de este libro dice Picón Salas:
Los países como las personas solo prueban su valor y significación en contacto, contraste y analogía con los demás. Por eso anhelo de que lo “venezolano” se entienda y se defina dentro de las corrientes y las formas históricas universales…No hay que engañar al país, sino ayudarlo y comprenderlo. Embriagándose de palabras, en cerrado provincialismo mental, muchos venezolanos escribieron sobre la Patria como si ella fuera una excepción histórica.
Y con la sola intención de invitar o sugerir la lectura de esta obra de Mariano Picón Salas; así, como su obra ensayística completa, dejo para ustedes el siguiente párrafo de su autoría, extraído de una de las páginas del libro que acabamos de comentar:
“Toda auténtica educación como toda auténtica cultura solo tiene valor en cuanto se elabora en las profundidades del ser; en cuanto surge como voluntad y necesidad interna más que como mecánica imitación de lo que viene de fuera”
Leer la obra ensayística de Mariano Picón Salas es leernos a nosotros mismos. Dialogar con sus palabras, sin lugar a dudas, nos hace sentirnos involucrados en la historia de un país llamado Venezuela, que en algún momento o circunstancia, puede resultarnos distante de nuestras vidas. De allí, la importancia que reviste la obra de este ensayista venezolano al tratar con sus reflexiones de acercarnos o despertar en el lector, interés en conocer aspectos, diríase, fundamentales para una estrecha y sentida conexión con nuestra historia.




