Román Chalbaud es una leyenda viva del teatro y del cine nacional, que siempre se está actualizando. En octubre apagará sus 90 velitas, pero desde hace 70 ha llenado las páginas de nuestro quehacer cultural gracias a su dramaturgia y sus películas.
Chalbaud considera que leer le abre los sentidos y lo estimula en su creatividad: “Son muchísimos libros (risas), pero hay algunos que siempre me vienen a la memoria. Uno es La Odisea de Homero. La leí de niño y me despertó la imaginación de una manera increíble. Me dejó las ganas de seguir leyendo”.
Doña Bárbara de Rómulo Gallegos es su segunda selección: “para mí fue importantísima su lectura porque me sumergió en la realidad del país y el poder”.
Considera que toda la obra de William Shakespeare debe ser leída por teatreros o no: “El drama, la comedia, las pasiones marcan sus piezas. Sin embargo, Hamlet y también Otelo son esenciales por las pasiones que transmiten. Son universales”. Del ruso Fiódor Dostoyevski considera clave toda su obra: “Hay poesía, a pesar que explora la psicología humana en un complejo contexto político, social y espiritual. Su principal libro es Crimen y castigo”.
Admite que le gustan mucho los autores densos y que le exigen como lector. De ahí que El siglo de las luces del cubano Alejo Carpentier “es una lectura que te atrapa desde la primera página”.




