Debo tomar un tema que es muy candente, pero se hace necesario abordarlo. Se va a dar inicio a un diálogo con un supuesto sector de la oposición que fue presionado por Estados Unidos, que comenzará mañana y será presidido por Dinorah Figuera. Afortunadamente, ya La Interfecta y su pandilla manifestaron que no van a participar.
Parte de ese diálogo incluye un cronograma para la convocatoria a elecciones presidenciales, y una cosa tan eufemística como la recuperación de los poderes públicos, además de liberar a los presos políticos en el país.
Es necesario fijar posición ante hechos como ese. Todos sabemos que somos un país sometido, y que sádicamente Trump nos restriega la presencia de dos generales sionistas, responsables de la destrucción y el genocidio de Gaza, para que vengan a reconstruir La Guaira. Eso es tan sádico como el hecho de que están rindiendo al pueblo cubano por hambre, es decir, que vayan de rodillas a pedir comida ante sus amos. Como decía Alí Primera, es la nueva esclavitud.
Y más allá de toda esa parafernalia, está el hecho de que necesitan garantizar de manera permanente un gobierno que sea títere. Pudieran estar preparando a Figuera para eso. Y lo cierto es que eso significa la muerte del chavismo, porque esa será la oportunidad para acabar con la dirigencia roja, incluyendo asesinatos.
Estados Unidos no hace nada de gratis. Tiene una crisis muy profunda y necesita garantizar nuestro petróleo y nuestro gas para mover su maquinaria de guerra. Y por desgracia, somos el único país que se lo puede garantizar. Por ello, tal como lo dijo Trump, van a coger lo que quieran sin pagarlo. Al final ya se apropiaron del país. Ahora es un trabajo de las fuerzas revolucionarias recuperar todo lo perdido.
Es necesario un reagrupamiento del chavismo en torno a un programa que implique convencer a los sectores populares de la necesidad de elegir a las fuerzas chavistas para no perder lo que se ha logrado a lo largo de 27 años. Se nos aproxima una batalla muy difícil, sin que aún hayamos resuelto el gravísimo problema de La Guaira.
Todo es extremadamente complicado, pero es un hecho que ningún chavista estaría de acuerdo con ese diálogo, aunque entendamos que es una necesidad. Hoy me estaba preguntando si es cierto que enviarán los aviones de la Fuerza Aérea a EEUU, tal como se robaron los 15 kilos de uranio.
Nosotros seguimos esperando a Cilia y a Nicolás.




