Frogwares regresa al universo de H.P. Lovecraft con The Sinking City 2, una secuela que no busca reinventar la rueda, pero sí sabe perfectamente cómo engrandecer y perfeccionar todo lo que hizo en su primera entrega. Si bien el título original se apoyaba de forma casi exclusiva en el misterio detectivesco, esta entrega vuelve con aires renovados, evolucionando hacia un survival horror semiabierto mucho más maduro, exigente y visceral.
Una Carrera Contrarreloj en la Arkham Inundada
La trama nos sumerge en las calles anegadas y decrepitas de una Arkham sumida en la desgracia y atrapada por fuerzas oscuras. En esta ocasión, encarnamos a un investigador impulsado por la desesperación: salvar a su novia, quien se encuentra atrapada en un peligroso estado onírico a causa de los rituales y las entidades parasitarias que consumen la ciudad. Entre sectas, supersticiones y las aguas que han aislado vecindarios enteros, la narrativa nos envuelve en una constante carrera contrarreloj donde la cordura se quiebra a cada paso.

Jugabilidad: Estrategia, Tensión y Recursos Contados
The Sinking City 2 deja muy claro desde el primer minuto que no intenta ser un juego de disparos ni un shooter desenfrenado. Es un título que exige inteligencia y templanza, ya que la munición y los recursos son extremadamente escasos.
La dificultad es desafiante. No es raro encontrarse acorralado por dos, tres o cuatro enemigos al mismo tiempo. Además, el sistema de daño requiere precisión, ya que al disparar a la cabeza o al cuerpo muchas veces no sirve de nada, ya que hay que acertar exactamente en los brotes que les crecen en el cuerpo para causarles daño real.
Una vez debilitados, podemos rematarlos con contundentes pisotones al más puro estilo de mecánicas clásicas como en Dead Space. Cabe señalar que la mecánica de apuntado se nota aún un poquitico tosco al principio, requiriendo cierta curva de adaptación, pero se compensa con la tensión que genera cada enfrentamiento.

A lo largo del mapa iremos encontrando chatarra y diversos materiales con los que podremos fabricar elementos esenciales, como pastillas de salud y balas. Dado que la munición no abunda, el juego te pone constantemente a prueba y te enseña que no siempre debes enfrentarte a todo lo que se mueve en muchas ocasiones, huir es la opción más sabia.

The sinking City 2 fomenta la interacción con el escenario, ya que es clave para sobrevivir. Podremos aprovechar elementos ambientales, como barriles u objetos explosivos a los que podemos disparar en el momento justo para quemar o ralentizar a los enemigos, ahorrando así valiosos cartuchos.
Investigación y Progreso: El Ojo del Detective
Fiel a sus raíces, el componente de exploración e investigación sigue jugando un papel fundamental, a medida que exploramos, encontraremos pequeños documentos y notas repartidas por los escenarios. El juego cuenta con un apartado dedicado en el menú donde podremos revisar y unir estas piezas de información para resolver acertijos, averiguar claves para abrir cajas fuertes o descubrir la combinación de símbolos correcta para avanzar.

Para equilibrar la balanza frente a los horrores de Arkham, iremos recolectando esencia de los sueños a lo largo de la aventura. Gracias a ellos, podremos desbloquear mejoras pasivas muy útiles, como acelerar el tiempo de recarga de las armas, reducir el daño recibido por parte de los enemigos humanoides y ampliar nuestras capacidades, dándole un matiz de desarrollo de personaje bastante gratificante.
Una Atmósfera Absolutamente Inquietante
El apartado visual y sonoro es sencillamente espectacular. Arkham luce impresionante dentro de su decadencia, con una dirección de arte que cuida cada rincón de sus calles inundadas y escenarios oscuros.
Sin embargo, el apartado sonoro es el verdadero protagonista, jugarlo con audífonos eleva la experiencia a otro nivel. El diseño de audio te hace sentir acechado en todo momento, siempre hay crujidos, susurros distantes o ruidos extraños a tu alrededor. Incluso para quienes no son tan fanáticos del género de terror, el juego logra mantener una tensión constante y provocar más de un grito o susto legítimo de forma impecable.

Rendimiento y conclusión
A pesar de estar desarrollado en Unreal Engine 5, el juego cuenta con una optimización francamente sorprendente. En las pruebas realizadas en un equipo portátil (Laptop Intel Core i5-13420H, 32 GB de RAM y una NVIDIA RTX 4050 de 6GB), el título rinde de manera impecable y muy estable, utilizando tecnologías de reescalado como FSR sin presentar tirones ni caídas brutales de cuadros por segundo, lo cual habla muy bien del trabajo técnico considerando las limitaciones térmicas y de vataje habituales en portátiles.
Para aquellos que puedan sentir que la exigencia inicial es elevada, el título ofrece varios niveles de dificultad ajustables para adaptar la experiencia al gusto de cada jugador.
En definitiva, The Sinking City 2 no viene a reinventar el género, pero sí sabe potenciar y engrandecer todo lo que hizo bien su predecesor. Una vez que le tomas el ritmo a su propuesta estratégica, se convierte en un juego divertidísimo, exigente y sumamente recomendado para los amantes del buen horror y la supervivencia.
Esta reseña fue realizada en PC gracias al código cedido por Frogwares. The Sinking City 2 ya está disponible en PlayStation 5, Xbox Series X|S y PC.




