En la Caleta Portales de Valparaíso, donde el mar, los pescadores y la fauna en la costa, un venezolano encontró una forma inesperada de ganarse la vida y de paso, conquistar corazones dentro y fuera de Chile. Se trata de Mario Mayora, quien trabaja fileteando pescado. Lo curioso es que no lo hace solo: a su lado suele aparecer Ben, un lobo marino que ya se volvió tan famoso como él en redes sociales, especialmente en TikTok, donde superan los 250 mil seguidores.
Lo que comenzó como transmisiones sencillas, Mario entre cuchillos, pescados y canciones improvisadas, para vencer la soledad, terminó convirtiéndose en un fenómeno viral. En las grabaciones, además de su humor y buena vibra, unos visitantes comelones y hasta ladrones algunas veces, hacían acto de presencia.
Lobos marinos que merodean el muelle en busca de restos de comida. Entre todos, Ben se ganó el cariño del público. No es agresivo ni roba piezas de pescado como hacen otros: simplemente espera a que Mario le regale algo. Esa paciencia, casi de perrito consentido, lo volvió el favorito de miles de internautas, que lo apodaron «el perro del mar».
Aun así, Mario se encarga de recordar lo evidente: los lobos marinos son animales salvajes y no conviene confiarse. «Siempre hay que mantener distancia, protegerse y respetarlos», repite en sus transmisiones, consciente de que su popularidad lo convierte también en educador, sin querer serlo, es que le sale natural.
En lugar de romantizar al animal, aprovecha su alcance para hablar de contaminación en las playas, del peligro de los plásticos y de cómo el mar paga caro los descuidos humanos.
Detrás de su éxito digital hay una historia de reinvención. Mario llegó a Chile desde Venezuela, dejando atrás su título de contador público. Como tantos migrantes, los primeros años no fueron fáciles, encontró en el oficio que desempeña, una comunidad que lo acogió y una conexión especial con la ciudad que ahora siente como suya. Su actitud alegre y su disciplina lo hicieron conocido en la Caleta y luego en internet, donde sus transmisiones mezclan música, trabajo y conciencia ambiental.
La relación con los lobos marinos no se limita a Ben. En más de una ocasión, Mario se preocupó por otros lobos marinos heridos o debilitados. Uno de los casos más recordados es el de Ángel, un lobo enfermo al que cuidó hasta que pudo ser entregado a las autoridades competentes. Estos gestos, lejos de las cámaras, refuerzan la idea de que su vínculo con la fauna no es solo contenido viral: hay un compromiso auténtico.
Hoy, la dupla que forman Mario y Ben se ha transformado en un símbolo de empatía entre humanos y naturaleza. En el puerto comparten un espacio que a simple vista, parece cotidiano, pero que encierra una lección: la coexistencia es posible siempre que se base en respeto, empatía, paciencia y afecto.
En un mar de videos desechables y tendencias pasajeras, un hombre con cuchillo, música y cotidianidad, la empatía y el respeto, logran viralidad.
Muchos usuarios preguntan si es una foca, pocos saben diferenciar a las focas de los lobos marinos y vamos a aprovechar que Ben ahora es famoso, para que los puedan reconocer, con detalles sencillos.

Los lobos marinos tienen orejas visibles (pabellones auriculares) y pueden caminar en tierra usando sus cuatro aletas, mientras que las focas no tienen orejas visibles, solo un pequeño orificio auditivo, y se desplazan arrastrándose en tierra.
Gracias Mario por sensibilizar y dejar el nombre de Venezuela, en un sitial especial en cada transmisión y video que publicas.




