InicioChévere ReportajesJoselo ocupó el trono del humor

Joselo ocupó el trono del humor

El humorista nació hace 90 años en una pequeña población de Aragua.

En alguna de las tantas entrevistas que concedió a lo largo de su trayectoria artística, soltó estas palabras: “A pesar de mí, soy el número uno”. Y no lo dijo con petulancia o falsa modestia, sino ajustándose a la realidad determinada por las mediciones de sintonía, porque, en la década de los 80, llegó a ser el artista mejor pagado de la televisión criolla.

Él, Joselo, fue el indiscutible rey del humor, con una envidiable capacidad de pegar expresiones, que pasaron a formar parte del diálogo cotidiano de los venezolanos. Desde “Eeeuuu” hasta “Ponte a creer”, pasando por “Pa’ mí que tú estás loco” o “¿Esos son juegos? Esos no son juegos”, saltaron de la pequeña pantalla a las calles, como señas de identidad.

Mientras cumplió diferentes ciclos profesionales en Radio Caracas Televisión, Venevisión y Venezolana de Televisión, también estuvo presente en titulares de prensa, por sus devaneos amorosos, su afición por los caballos, sus simpatías políticas y algún que otro episodio que lo llevó a las páginas de sucesos.

Joselo constituye un capítulo especial en la historia de la televisión nacional que bien vale la pena recordar, al cumplirse 90 años de su natalicio, el 27 de septiembre.

Joselo caracterizando al doctor Canuto. Foto: Archivo Últimas Noticias

Rochela en marcha

Comenzó su carrera como otros comediantes. Participó en la Cátedra del Buen Humor, organizada en la Facultad de Arquitectura de la UCV, donde conoció a Cayito Aponte, José Cadavieco y Pepeto López. El grupo fue fichado por el productor argentino Tito Martínez del Box, para un segmento en “El show de Víctor Saume” que, gracias al éxito obtenido, se convirtió en un programa aparte: Radio Rochela.

Joselo descolló por su talento y, en 1964, los ejecutivos le propusieron un proyecto independiente que asumió con el libretista Menéndez Bardón. Durante su tránsito por la pantalla chica también compartió con su hermano Simón Díaz, Carlos Cerutti, Manuel Graterol y Gonzalo Valenotti, popularizando diferentes personajes, siendo su preferido “El mendigo”.

La fama adquirida lo llevó al cine, tanto en México como en Venezuela. Y a la grabación anual de “Las gaitas de las locas”, disco que lograba importantes ventas en las temporadas decembrinas, de la mano del productor y compositor Hugo Blanco. En esta aventura comenzó con Simón y luego continuó en solitario.

Cada vez que tenía oportunidad, aseguraba que uno de sus grandes aciertos era tener el oído afinado para detectar expresiones, dichas por otros, que tenían el punch necesario para pegar entre los televidentes. El radar no discriminaba. Podía ser de un político o de un trabajador de su finca; daba igual. El requisito básico era el ingenio que, para muchos, lo convirtió en un genio.

Mal año

José Manuel y Manuel José Díaz Márquez nacieron el 27 de septiembre de 1936, en Barbacoas, estado Aragua. El primero se convirtió en figura pública. Estudió bachillerato en el liceo Fermín Toro. Se le relacionó con Herminia Martínez, María Antonieta Campoli y María Eugenia Domínguez.

Se casó dos veces: con la exmiss Zenaida Hurtada, madre de su primera hija; y con la actriz Mary Soliani. Entre ambas uniones, tuvo su segunda hija con la también actriz Shera Ramos.

En 1983, salió airoso de acusaciones por seducir a una menor, traficar drogas y pagar con cheque sin fondo. Apoyó a Rafael Caldera, Carlos Andrés Pérez y Hugo Chávez. Murió el 5 de enero de 2013.

Junto a Hugo Blanco. Foto: Archivo Últimas Noticias.
Cargando…

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí