La discusión podría centrarse en si está cerca o ya se encuentra en el olimpo de la música tropical, pero escasearían argumentos para negar que Marc Anthony es, en la actualidad y sin afán de exagerar, la figura más trascendente del género.
Antes de continuar, es pertinente hacer la salvedad de que Oscar D’León no cuenta, porque hace rato que está en la liga de las leyendas, junto a dioses como Celia Cruz y Tito Puente.
La curiosidad más llamativa, en el caso de Marc Anthony, se relaciona con su aparición en el mundo del disco, de la cual se cumplen 35 años, porque el 14 de octubre de 1991 fue lanzado al mercado When the Nigth is Over.
En esa primera experiencia, compartió créditos con Little Louie. La pareja presentó una propuesta de hip hop que funcionó muy bien en el mercado estadounidense, logrando posiciones interesantes en las carteleras del género.
Pero hubo un golpe de timón. El dueño del sello RMM, Ralph Mercado, vio su potencial y le ofreció un contrato como solista. Todo chévere, aunque el ejecutivo planteó su deseo de que cantara salsa. No hubo inconveniente.
Las jornadas de grabación en el estudio terminaron con el nacimiento de Otra nota, en 1993. Como parte de la gira de promoción de ese material, se concretó su primera visita a Venezuela, en septiembre de 1994. Hubo una discreta rueda de prensa, en la sala de conferencias de Sonorodven, y presentación en Súper sábado sensacional.
Hasta que llegó el reventón. Ese mismo año, Vivir lo nuestro se convirtió en un superéxito. Su torrente vocal, unido al de otra ficha de Mercado, la también neoyorquina La India, cautivó a los seguidores del género y a quienes tenían otras preferencias musicales.
A partir de ese momento, Marc Anthony se ha consolidado como una estrella. Tiene en su haber 16 álbumes de estudio tres recopilatorios, cuatro Grammys, cinco Grammys Latino y 29 premios Lo Nuestro. Ha realizado siete giras mundiales en solitario. Ha grabado con cantantes de todos los géneros y todas las nacionalidades. Y ha formado parte de los shows más importantes de la industria.
A Venezuela ha venido infinidad de veces. Siempre a dar conciertos. Siempre en lugares de gran aforo, llámese Poliedro, llámese Olímpico, llámese Pachencho Romero o llámese Metropolitano de Barquisimeto; el más discreto fue en la terraza del CCCT. En 2024, estaba previsto que cantara en el Monumental Simón Bolívar, pero canceló la visita.
Para celebrar los 35 años profesionales del llamado “Flaco de oro” hay dónde escoger: Te conozco bien, Ahora quién, Valió la pena, Tu amor me hace bien, Que precio tiene el cielo, Abrázame muy fuerte y Vivir la vida. ¡Ufff!




