El Museo Nacional, recinto representativo de la memoria histórica, artística y cultural del país, enfrenta un embate contra la diversidad y la historia reciente. Por decisión del gobierno del presidente De la Espriella, decenas de piezas sobre diversidad sexual, feminismo y los procesos de paz fueron retiradas de las salas.
El Ejecutivo argumenta que la institución no debe servir como instrumento de adoctrinamiento político, medida que evidencia un claro intento de borrar la memoria histórica y coartar la libertad de expresión, así como las manifestaciones culturales de la nación.
Colectivos culturales y sectores políticos de oposición, vinculados al partido del expresidente Gustavo Petro, interpusieron una demanda para exigir la restitución de las obras.
Los demandantes sostienen que la determinación gubernamental constituye un acto explícito de censura que vulnera el derecho a la igualdad y quebranta la prohibición de discriminación por orientación sexual e identidad de género. Gabriel Becerra, congresista de izquierda y coautor del recurso, ratificó el compromiso de mantener la lucha hasta lograr el retorno de las piezas a la exhibición pública.
Orden judicial para resguardar el patrimonio
Un juez de Bogotá admitió la demanda este lunes y dictó medidas cautelares inmediatas para salvaguardar las piezas mientras evalúa el fondo del asunto.
El fallo ordena custodiar y conservar las obras bajo condiciones técnicas adecuadas, al tiempo que prohíbe de forma tajante su destrucción, traslado fuera de las instalaciones, baja del inventario, devolución a terceros o alteración. Asimismo, la autoridad judicial exigió al Ministerio de Cultura un informe detallado sobre cada una de las piezas desmontadas.
Sin aludir directamente a la situación del museo, el presidente De la Espriella afirmó el jueves que el Estado asume el deber moral y político de impedir la captación de los espacios culturales por corrientes contrarias a sus valores.
Mientras tanto, cientos de manifestantes —entre ellos estudiantes, profesores y activistas LGBT— mantienen jornadas de protesta frente a la sede museística. Las manifestaciones, caracterizadas por actos culturales, charlas sobre memoria y expresiones artísticas, han registrado duros enfrentamientos con la fuerza pública, la cual apela a gases lacrimógenos y chorros de agua para dispersar a los asistentes.




