En los años 90 salía a relucir un título oscuro que prometía derrotar al mismísimo diablo, el señor del terror, con una premisa tan espectacular, Diablo aterrizaba en PC, en mi caso años más tardes, pude disfruta junto a mi padre frente a ese monitor CRT, escuchando esos clics tan arcaicos, Diablo 1 un título que revolucionaba la manera en que jugábamos, rompió las reglas establecidas de los juegos de rol, transformando un género lento en acción pura con momentos inolvidables, junto con un mapeado lleno de catatumbas, y sitios tenebrosos donde nos enfrentábamos a Magos, Demonios, los no muertos y su icónico Rey Esqueleto eran experiencias gratas en ese momento.
Al pasar los años, Diablo ha mantenido la magia, mejorando su apartado gráfico, sus mecánicas y con esa vista tan encantadora e isométrica. Ahora, Diablo IV llega a Nintendo Switch 2 con la Age of Hatred Collection para encantarnos, para formar parte de esa hermosa familia y convertirse en un vicio imprescindible.
El Retorno de la Oscuridad y el Fin de los Cielos
La trama de Diablo IV nos sumerge en los oscuros y desesperados rincones de Santuario, varios años después de los eventos de Diablo III. El mundo ha quedado fracturado, exhausto y sumido en el caos tras las devastadoras guerras entre los Altos Cielos y los Infiernos Abrasadores. Es en este vacío de poder donde un ritual oscuro y clandestino trae de regreso a una de las figuras primordiales de la creación: Lilith, la Hija del Odio y creadora de Santuario.
Con su retorno, la influencia corruptora de Lilith se esparce como una plaga sobre los mortales, despertando los rincones más oscuros de la psique humana, desatando la locura, el fanatismo y convirtiendo las aldeas en pesadillas vivientes. Nuestra travesía nos obliga a perseguir su rastro a través de vastas regiones inexploradas, lidiando con cultistas despiadados, decisiones morales sumamente grises y la constante sensación de que la salvación de Santuario es un espejismo inalcanzable. Es una narrativa madura, cruda y profundamente cinematográfica que atrapa de principio a fin, recordándonos por qué el terror gótico de la franquicia es inigualable.

Jugabilidad: Un Sistema Profundo, Botín Dinámico y un Mundo Abierto Inagotable
Diablo IV es un ARPG, hack and slash con vista isométrica, que conserva toda su esencia de sus anteriores entregas, pero esta vez contamos con un arsenal de clases que cada una cuenta con su propio estilo de juego, convirtiéndose en uno de los títulos más ambiciosos de la franquicia.
En mi experiencia, el combate exige cabeza fría, no puedes lanzar ataques sin control, ya que cada clase posee una barra de recurso primario que debes gestionar mediante habilidades principales gastadoras. El Hechicero depende de su Maná, el Bárbaro de su Furia, el Nigromante de su Esencia, el Druida de su Espíritu y el Pícaro de su Vigor. Además, el juego fomenta a estudiar las debilidades del enemigo para tener una verdadera ventaja táctica: lanzar hechizos de hielo es sumamente eficaz para congelar y detener hordas masivas de monstruos cuerpo a cuerpo, mientras que el fuego destruye armaduras o causa estragos de daño continuo en jefes acorazados.
Nuestro personaje contará con una variedad de armas para adaptarse al estilo de cada jugador y que se ajusta al repertorio de cada clase. Podremos empuñar desde espadas de una y dos manos, hachas pesadas y mazas devastadoras, hasta bastones arcanos, varitas místicas, arcos largos, ballestas de alta precisión, dagas ágiles e incluso grimorios oscuros.

Diablo IV fomenta la exploración de Santuario que es un mundo diseñado para despertar la curiosidad del jugador, explorar cada rincón del mapa, como cuevas, madrigueras, tumbas o ruinas, recompensa con cofres cerrados, cadáveres saqueables y enemigos fuertes que sueltan botines constantes. El sistema de equipo abarca desde piezas comunes hasta objetos mágicos (azules), raros (amarillos), entre otros, obligándote a revisar constantemente tu inventario para maximizar las estadísticas.
Mejora tu equipamiento gracias a la economía
A lo largo de nuestra travesía acumularemos grandes cantidades de oro al eliminar monstruos, abrir cofres o vender el equipo sobrante. Este oro lo podremos invertir en los mercaderes de los poblados seguros para adquirir piezas de equipo, reparar armas y armaduras que se van desgastando al morir.
En cada poblado que visitemos encontraremos herreros que permite reciclar los materiales sobrantes, para mejorar nuestras estadísticas de armas y armaduras, por el lado del joyero, este incrusta y extrae las gemas de las ranuras, permitiéndonos experimentar nuevas builds sin miedo a perder recursos, estas podremos encontrarlas en el mundo, tales como Amatistas, Rubí, zafiro, entre otras, otorga potenciadores que aumentan habilidades en el combate.
¿Qué podemos encontrar en Santuario en Diablo IV?
Un mapa repleto de contenido como Eventos del mundo y Jefes, que nos aparecerá en el mapa donde jugadores pueden unirse a la causa en tiempo real, Mazmorras que son calabozos de diseño procedural lleno de objetos secundarios como liberar prisioneros, derrotar a jefes, entre otras, también encontraremos Fortalezas que deberemos liberarlas de abominaciones y enemigos formidables que una vez eliminados se transforman en campamentos seguros, donde podremos comerciar y desbloquear el punto de viaje, y por ultimo los Altares de Lilith que son estatuas ocultas en los sectores más encondidos del mapa, estas otorgan bonificaciones permanentes como el aumento de fuerza, destreza, vida, etc,

Árbol de habilidades: Especialización, puntos de experiencias y Builds
El árbol de habilidades es la parte más esencial del juego, ya que aquí podremos personalizar el combate de nuestro personaje adaptándolo a las posibles exigencias que el juego presente.
A medida que vas ganando puntos al subir de nivel o completar misiones, el juego te abre las puertas para crear construcciones y builds elementales profundamente especializadas. Por ejemplo, yo elegí al Hechicero, y pude enfocarme en la piromancia. Invertí en hechizos devastadores como Bola de Fuego y Muro de Fuego, combinándolas con pasivas que incrementan de forma exponencial mi probabilidad de golpe crítico cuanto más tiempo permanezca el objetivo quemándose. Es fascinante ver cómo una buena combinación de nodos activa reacciones en cadena donde los enemigos explotan al morir envueltos en llamas, incinerando a todo el grupo cercano en un espectáculo visual increíble.

Vessel of Hatred y Lord of Hatred: Nuevos Horizontes, Clases Inéditas y Duración Masiva
La versión de Diablo IV para Nintendo Switch 2 viene acompañada de todo el contenido base y sus expansiones, elevando la propuesta a cotas descomunales. Las grandes expansiones del juego incluyendo la aclamada Vessel of Hatred y la colosal Lord of Hatred transforman por completo la experiencia con tramas imperdibles y mecánicas totalmente renovadas.
Vessel of Hatred continúa directamente los eventos posteriores a la campaña principal, sumergiéndonos en las densas y peligrosas junglas de Nahantu para seguir el rastro de Neyrelle y la desesperada lucha contra la influencia corruptora del Prime Evil y Lord of Hatred eleva la apuesta narrativa situando el enfrentamiento definitivo contra el mismísimo Mephisto, extendiendo su oscura influencia hacia las ancestrales islas de Skovos, en una campaña centrada en el control, el fanatismo y la manipulación psicológica de los mortales.
Dos nuevas clases llegan a través de las expansiones
Estas expansiones ofrecen 2 nuevas clases que serían: El Paladin que destaca como un guerrero defensivo de primera línea que combina armadura pesada, espada, escudo y el uso de la Luz Sagrada. Su repertorio incluye el sistema de Juramentos para especializarse, la transformación temporal en Forma de Árbitro, y habilidades clásicas como auras y los martillos benditos, y El Brujo que es un hechicero de magia oscura que controla y esclaviza demonios en lugar de revivir muertos. Sus pilares clave son el sistema de Esquirlas de Alma para especializarse (permitiéndole invocar ejércitos con Legión o transformarse en un monstruo con Vanguardia), y el uso de fuego infernal, sombras y maldiciones para desgastar a los enemigos a distancia.
La expansión no solo expande el mapa, sino que transforma la experiencia final del juego mediante sistemas clásicos y un endgame totalmente renovado. Los fanáticos veteranos celebrarán el esperado regreso del icónico Cubo Horádrico, una herramienta clave para la manipulación y mejora avanzada de objetos. A esto se le suma la introducción de un nuevo sistema de talismanes, el retorno de las bonificaciones de conjunto y la implementación de los tan solicitados filtros de botín, Además, el progreso de los personajes recibe un impulso importante con árboles de habilidades ampliados y un aumento del nivel máximo hasta el nivel 70, complementando la experiencia con actividades secundarias tan inesperadas como la pesca.
¿Pero Cuánto duran estas expansiones?
Un estimado de 10 a 15 horas en superar cada una. Sin embargo, si decides exprimir a fondo las nuevas mazmorras, reclutar y subir de nivel a las clases adicionales, completar las zonas de Skovos y Nahantu al 100% y adentrarte en el profundo endgame, la duración combinada de todo el contenido adicional supera fácilmente las 50 a 70 horas adicionales, garantizando un vicio inagotable en la consola híbrida.
Una Obra de Arte Tenebrosa
Como siempre, Diablo nos sumerge en un mundo tenebroso y sombrío, con estructuras imponentes, catedrales decadentes, pantanos putrefactos y una atención al detalle visual sobresaliente que destila una atmósfera gótica y pesada en todo momento. Los jefes son implacables, colosales y terroríficos, diseñados para intimidar desde el primer segundo. En el aspecto sonoro, la banda que nos acompaña lo hace de manera majestuosa. Los susurros lejanos, los crujidos de los calabozos, el impacto visceral del acero contra la carne podrida de los demonios y una partitura ambiental sublime se fusionan para crear una inmersión sensorial absoluta que te atrapa y no te suelta.

¿Cómo rinde en Nintendo Switch 2?
Obviamente sabíamos que no iba a ir igual que en otras plataformas de sobremesa, pero Nintendo Switch 2, logra mover a Diablo IV a 30 FPS en modo portátil, teniendo un rendimiento más que aceptable. No voy a negar que he tenido unas pequeñas caídas, pero han sido muy puntuales. En modo TV ofrece una calidad de 40 FPS sólidos. Realmente es una versión que vale la pena tener ya que, como siempre he opinado, esta consola tiene sus ventajas: al ser una híbrida puedes jugar Diablo IV tanto en modo televisor como portátil de manera muy instantánea, y con su modo standbye podrás retomar la partida en cualquier momento sin tener que esperar tiempos de encendido.
Ahora, una pequeña traba que podría agregar es que, al ser un título completamente online, lamentablemente eso de seguir la partida en un sitio donde no dispongamos de internet será un problema para algunos, ojalá Blizzard pudiera implementar un modo offline para poder seguir jugando dondequiera sin necesidad de una conexión constante. Del resto, el título rinde muy bien y se convierte automáticamente en uno de los grandes que llega a nuestra querida Nintendo Switch 2. También hay que tener en cuenta que en modo portátil su batería ronda alrededor de las 2 horas, dependiendo del nivel de brillo y el volumen de los altavoces.
Por último, esta versión para Nintendo Switch 2 viene acompañada de todo su contenido base y sus expansiones, ofreciendo una cantidad absurda de contenido que fácilmente supera las 100 horas de juego si decides exprimir al máximo cada rincón, evento y nivel de dificultad.
Un legado oscuro que encuentra su hogar definitivo en la palma de tu mano
La familia de Nintendo esperaba este título con ansias, soy una de las que fielmente dijo: «Esperaré por la versión de Nintendo Switch 2». Y es que Diablo III lo jugué en mi Nintendo Switch OLED y me encantó en cómo rendía en la consola, en cómo podía disfrutar de Diablo en cualquier sitio. En general puedo decir que Diablo IV es el juego más ambicioso de la franquicia que se hayan realizado, con mucho contenido y un mundo vasto para explorar. La manera en que podemos equipar habilidades, un árbol tan grande con tantas posibilidades, lo hace único, agregándole la variedad de personajes que podemos elegir, acompañado de sus expansiones que aumenta la duración.
Esta reseña fue realizada en una Nintendo Switch 2 gracias al código cedido por Blizzard Latinoamérica. Diablo IV ya está disponible en PlayStation 5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch 2 y PC.




